Escrito por: Carlos Gómez
domingo, 30.11.2025
El Albacete Balompié perdió, de nuevo, contra el Deportivo De La Coruña. El equipo de Alberto González no hizo un mal partido, colectivamente. Eso sí, dos errores importantes sin balón propiciación la derrota del Albacete en casa ante los gallegos. Si apuramos, al aficionado medio le frusta más perder por errores puntuales que por hacer un mal partido.
Alberto tampoco aprendió la lección de la pasada campaña. No fueron suficientes los diez goles que el Deportivo le clavó al Albacete entre los dos partidos de liga, que ayer se volvieron a dejar espacios para que jugadores como Mella, Mario Soriano o Yeremay condujeran libremente para serviles el gol en bandeja de plata a jugadores como Stoichkov o Zaka, que son letales en la definición.
El primer gol es una jugada impredecible. El balón se encontraba en el córner situado a la derecha de la portería del equipo gallego. Puertas presionaba a Arnau Comas, que retenía el balón junto al banderín. Jugadores como Morcillo esperaban un despeje a la desesperada para poder recuperar y generar peligro. Nada más lejos de la realidad de lo que sucedería después. Comas despejó hacia Morcillo, que no llegaba al balón, Mella controlaba ante la presión de Jogo y, con una simple orientación hacia dentro, se hacia el espacio y encontró a Soriano en banda, que filtró un espectacular pase hacia Stoichkov dejándolo solo ante Mariño. No falló el exjugador del Eibar y Granada.
Es algo casi imperdonable que de un balón en el córner rival nazca una jugada de gol en la que, solo con la participación de tres futbolistas distintos, el Dépor se plante solo ante Diego Mariño. Mal camino lleva un equipo profesional que en quince partidos, en la mitad de ellos se ha dado un tiro en su propio pie.