Alberto González, otro frente abierto: acaba contrato en junio como 12 jugadores del Albacete

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 30.12.2025

El arranque de 2026 traerá varios frentes abiertos en el Albacete Balompié, y no solo en el vestuario. Mientras 12 jugadores finalizan contrato el próximo junio y podrán negociar su futuro a partir del 1 de enero, también lo hace una de las piezas más importantes del proyecto: Alberto González.

Un futuro sin resolver

El técnico malagueño, que llegó al cargo en marzo de 2024, renovó su contrato el pasado marzo hasta 2026, por una única temporada más. Ahora, con medio año por delante, vuelve a encontrarse en la misma situación que el curso pasado: su continuidad está en el aire y el club, de momento, no ha movido ficha.

El paralelismo con la pasada campaña es evidente. Entonces, el Albacete esperó a tener la permanencia prácticamente asegurada para ofrecerle la renovación. Esa prudencia podría repetirse: desde dentro del club se aboga por mantener la calma y no precipitarse antes de que el equipo consolide su posición en la categoría.

En este contexto, Toché, director deportivo, acaba de ser renovado hasta 2027, reforzando la estabilidad en los despachos, pero el otro pilar del proyecto sigue pendiente de definición. Mientras tanto, 12 futbolistas del primer equipo finalizan contrato en junio, lo que deja al club ante un mercado de decisiones importantes tanto en plantilla como en banquillo.

Casi dos años al frente

Alberto González se acerca a los dos años al frente del Albacete, un ciclo en el que ha consolidado su modelo y ha mantenido al equipo en una línea competitiva, con altibajos, pero siempre lejos del caos. Su balance es positivo, ha demostrado capacidad para gestionar vestuarios y lograr rendimiento inmediato de los jugadores, aunque la irregularidad en algunos tramos de la temporada ha sembrado dudas entre parte de la afición.

Con el parón invernal y el mercado a punto de abrir, el Albacete afronta semanas clave. La dirección deportiva —ahora ya renovada— deberá decidir si repite el guion de esperar a certificar la permanencia o si da un paso al frente para garantizar la estabilidad también en el banquillo.

A Alberto, con contrato hasta junio, le quedan seis meses de trabajo y un proyecto en juego. Su futuro, como el de buena parte de la plantilla, dependerá en gran medida del rumbo que tome el equipo en el primer tramo de 2026.