CRÓNICA | El Alba firma un triunfo mayúsculo en El Plantío (0-1)

Escrito por: Rodrigo Quero

lunes, 08.12.2025

El Albacete se llevó tres puntos de oro de El Plantío en un partido feo, espesísimo por momentos, que supo llevar al terreno que más le convenía: que pasaran pocas cosas. Con un plan defensivo sobrio, apenas concediendo ocasiones claras y agarrado a un latigazo a balón parado en el tramo final, el equipo de Alberto González tumbó a un Burgos incómodo, rompió su racha de dos derrotas consecutivas en Liga y se asoma de nuevo a la zona media, alejando el descenso y quedándose a tiro de playoff en una tarde de oficio más que de brillo.

El choque comenzó con buena puesta en escena del Albacete: posesión larga ya en el primer minuto, intención de jugar en campo rival y circulación limpia que hacía presagiar un partido más dinámico del que luego fue. Con el paso de los minutos, el ritmo se desplomó, el Burgos fue equilibrando fuerzas y el encuentro se convirtió en una especie de letargo competitivo, sin transiciones, sin apenas duelos y con una circulación plana que favorecía a un Alba que necesitaba, sobre todo, no desangrarse. Durante más de 40 minutos no apareció una sola ocasión clara.

Solo en el 44’ se despejó algo la niebla: error en la entrega de Appin, contra bien lanzada por Valverde y balón filtrado a Morcillo, que, algo escorado dentro del área, buscó definir con el interior y se le marchó desviado. Fue la más clara de todo el primer acto y ni siquiera fue entre palos, síntoma perfecto de una primera parte aburrida, sin noticias en las áreas y con la sensación de que el plan de “partido corto” del Alba estaba saliendo a la perfección.

La segunda mitad comenzó con un susto casi instantáneo del Burgos, que en los primeros segundos firmó más intención que en todo el tramo anterior con un disparo desde fuera del área. El choque se endureció con un choque de cabezas entre Escriche y Grego Sierra, ambos con brecha pero capaces de continuar, y el Albacete siguió mostrando una versión muy seria atrás, sufriendo poco y abrigando bien su propia área. El gran aviso local llegó en el 57’: centro raso que se pasea por el área y remate de Curro al que Diego Mariño responde con un paradón que vale media victoria.

A partir de ahí, el partido volvió a la espesura: imprecisiones, ataques rotos y una sensación compartida de que ninguno de los dos equipos encontraba continuidad en campo rival. El Alba asomó con un golpeo centrado de Riki desde fuera del área, fácil para Cantero, preludio de la acción que cambiaría todo: en el 71’, el propio Riki se sacó un disparo lejano que se estrelló en el larguero, primer gran aviso de que el partido podía romperse del lado manchego.

El premio llegó en el 81’, en la faceta que mejor había manejado el Albacete durante la tarde: la concentración defensiva y las acciones a balón parado. Córner botado por Lazo, prolongación de Pepe Sánchez en el primer palo y aparición de Jefté Betancor en el área pequeña para empujar el 0-1 que desató la alegría en un Alba acostumbrado últimamente a que los finales caigan del lado contrario. El Plantío reaccionó, el Burgos se volcó y rozó el empate en una jugada ensayada de córner que Iñigo Córdoba mandó fuera por poco desde la frontal.

En los minutos finales, al equipo de Alberto González le tocó lo que tantas veces le ha faltado: resistir con calma. Ordenado atrás, cerrando centros y defendiendo cada balón parado como si fuera el último, el Albacete amarró un triunfo enorme que le permite despegar de la zona roja y mirar de reojo la parte alta, colocándose a tres puntos del playoff. En una tarde de muy poco fútbol, el Alba eligió bien su batalla: que pasaran pocas cosas… y que la única decisiva llevara su firma.