Escrito por: Rodrigo Quero
viernes, 12.12.2025
El Albacete se ha ganado un hueco entre los equipos con más pólvora de la categoría: 23 goles a favor le convierten en el quinto conjunto más goleador de Segunda. El dato, en frío, habla bien de la pegada del equipo. Lo curioso llega cuando se mira quién los marca: el Alba es el equipo de toda la liga que menos reparte sus tantos, el que menos goleadores distintos tiene.
Solo seis futbolistas han visto puerta en Liga. Escriche suma 2 dianas, Lazo otras 2, Jefté Betancor ha anotado 3, Puertas y Morcillo comparten la segunda plaza con 5 goles cada uno, y cierra la lista Agus Medina, máximo realizador, que también ha superado esa barrera. Todos ellos son hombres claramente ofensivos: delanteros, extremos, mediapuntas o un centrocampista muy llegador como Agus, pero siempre con alma de atacante.
La lectura es evidente: toda la pegada del equipo está concentrada en la gente de arriba. Ningún defensa ha marcado y tampoco ningún centrocampista “puro” se ha estrenado en Liga. No hay ni un gol de centrales en balón parado, ni de laterales llegando desde segunda línea, ni de mediocentros apareciendo desde atrás. Es un dato llamativo más que preocupante, una curiosidad que dibuja a un Albacete cuyo gol tiene nombres y apellidos muy concretos.
En el otro extremo aparece, por ejemplo, el Castellón, que es el equipo con más goleadores diferentes de la competición: hasta 14 futbolistas han marcado alguno de los 27 tantos que lleva. Ahí se ve la diferencia de reparto. ¿Es mejor un modelo que otro? No necesariamente. Lo del Alba puede interpretarse como cierta dependencia de sus atacantes más importantes, pero también como algo bastante lógico: los que viven cerca del área son los que más rematan y, por tanto, los que más marcan.
Lo que sí dejan estas cifras es una sensación clara: si Puertas, Morcillo, Agus, Jefté, Lazo o Escriche están finos, el Albacete siempre amenaza con hacer daño. Si ellos se apagan, al equipo le cuesta encontrar gol desde otras líneas. Más que un problema, es un aviso: si el Alba consigue que defensa y centro del campo se sumen de vez en cuando a la lista de goleadores, el techo ofensivo podría ser todavía más alto.