Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 29.12.2025
Gabriel Lizoain es ciego de nacimiento, pero eso nunca le ha impedido disfrutar del fútbol, su gran pasión junto a la música. «Me acostumbré a esa emoción que sólo puedes encontrar en los campos»– ha contado en muchas de las entrevistas que ha concedido, recordando los equipos de su infancia: el CD Osasuna donde jugaba su hermano Ángel y el Pontevedra CF, el equipo de la ciudad a la que se mudó cuando era niño desde su Navarra natal por estudios.
Gabriel también ha llegado a jugar, practicando durante unos años el fútbol para invidentes. Después se mudaría a las Islas Canarias, donde con el tiempo construiría su propia familia naciendo allí su hijo Raúl Lizoain en enero de 1991. Las Palmas, Alcorcón, Mirandés, Andorra, FC Cartagena y Albacete Balompié son los equipos que Gabriel ha seguido gracias a su hijo, apoyándose en la radio aunque en algunas entrevistas ha confesado que el mejor transistor es la grada: «De vez en cuando la oigo, cuando suenan las mallas, malo«- decía en la Cadena SER.
Para el portero del Alba, su padre es un ejemplo a seguir y le muestra su total admiración: «Estoy orgulloso de tenerlo, siempre ha estado ahí, me ha dado unos valores que los demás ven en mí y estoy muy contento de que me haya transmitido eso».