Más de 300 albacetistas convierten Butarque en un mini Carlos Belmonte

Escrito por: Rodrigo Quero

sábado, 06.12.2025

Lo del albacetismo en Butarque fue de otro nivel. Un jueves laborable, con más de 250 kilómetros de distancia hasta Madrid y un equipo que no termina de arrancar en Liga, más de 300 aficionados del Albacete se plantaron en Leganés para empujar a los suyos en la segunda ronda de la Copa del Rey. En un contexto así, el desplazamiento habla por sí solo: compromiso absoluto con unos colores que, además, encontraron premio con el pase de ronda.

El rival no era cualquiera. El Leganés, que marcha con solo un punto menos que el Alba en la clasificación liguera, presentaba un duelo igualado y nada sencillo. Pero desde la grada, el partido pareció por momentos disputarse en el Carlos Belmonte. En un Butarque con poca entrada, las voces del fondo visitante se escucharon durante todo el encuentro, marcando el ritmo de los cánticos, sosteniendo al equipo en los momentos de duda y celebrando cada balón dividido como si fuese una ocasión de gol. Había tramos en los que el Albacete daba claramente la sensación de ser el local.

La respuesta de la afición resulta todavía más admirable si se tiene en cuenta el contexto deportivo. El Alba no llegaba en su mejor momento en Liga ni estaba ofreciendo demasiados motivos recientes para un desplazamiento masivo, pero aun así cientos de albacetistas se subieron al coche, al autobús o al tren para estar con el equipo. Ese apoyo incondicional se tradujo sobre el césped en una de las mejores versiones del Albacete esta temporada, con un triunfo que no solo vale una clasificación, sino también un chute de autoestima para el vestuario.

Gracias a esta victoria, el Alba se asegura recibir en la tercera ronda copera a un Primera División, una cita grande que también es, en parte, mérito de esa hinchada que no falla. Y esto no acaba aquí: el próximo lunes toca visitar Burgos en Liga y nadie duda de que habrá también presencia albacetista en las gradas de El Plantío. La sensación es clara: por muy irregular que sea el equipo, la afición está siempre de 10.