Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 18.01.2026
Cuando más falta hacía. Pepe Sánchez anotó el único gol de un partido trepidante e igualado y donde el tanto del defensa se sumó al calor de las gradas en un Carlos Belmonte caliente como solo en las tardes y noches gloriosas se recuerdan. Tres puntos más para seguir en la nube. Este lunes, a las 13 horas, el sorteo de cuartos de final de la Copa.
El encuentro comenzó como no podía ser de otro modo con el espíritu victorioso frente al Madrid del pasado miércoles. Alberto alineó su defensa de cinco aunque sin Jesús Vallejo en una tarde en la que el frío también quiso estar presente. El Alba saltó al verde algo más dinámico que el Cádiz de Garitano, buscando las contras y ofreciendo un fútbol de pase donde gustaba del dominio.
Sin embargo, era el Alba quien más eléctrico se mostraba en la medular con llegadas al área contraria. Valverde por la izquierda y Gámez por la derecha percutían la línea de cal con el anhelo de adelantar a los blancos. Pero la falta de gol era manifiesta y Jefté, hoy sí titular, nada podía hacer. Un cabezazo en el ecuador de la primera parte fue la única aportación ofensiva del héroe de la Copa del Rey en un primer acto donde la más clara fue para el Cádiz. El asistente anuló la acción pero las imágenes dejaron claro que el cabezazo gaditano que se estrelló en la madera se encontraba bien posicionado. El poste ayudó a un Mariño que no tuvo mucho más trabajo en la primera parte.
El Alba se mostraba más intenso y vertical que el Cádiz. En líneas generales, los manchegos parecían insistir más en la búsqueda de un triunfo muy necesario dada la clasificación tras 21 jornadas. Alberto, más allá de la Copa del Rey, debe ofrecer una mejor versión de un equipo que defensivamente es una verbena. Y hasta la fecha, Obeng llega para el ataque y Cedeño podría haber caído lesionado de gravedad en el primer entrenamiento con el Alba.
La segunda parte comenzó con novedades en el equipo. El primer fichaje de invierno, Samu Obeng, saltó al verde en detrimento de Jefté, buscando algo más de mordiente en el área amarilla. Y la verdad, el Alba volvió a mostrarse incisivo en campo rival, con mordiente y como si la clasificación no fuese con ellos.
La respuesta a todo esto del Cádiz fue sosegada y buscando los punto de presión del rival. La más clara hasta entonces para los andaluces la tendría García Pascual en un mano a mano salvador para Mariño. El cancerbero gallego presentó credenciales y salvó al Albacete, un equipo que a los 60’ inauguraría el marcador merced a un córner en el que Pepe Sánchez fue el más listo y recoger el balón para enviarlo a la red (1-0).
El Cádiz respondió con clase y energía al tanto manchego. Ocasiones y algo más de control en un equipo en el que Garitano movió fichas. Mo Dawda tendría el empate en sus botas pero otra vez Mariño sacaría la mano para evitar el empate. El Belmonte coreó “Mariño, Mariño”, no era para menos. La defensa albacetista se mostraba contundente pero el Cádiz encontraba fisuras, como la que un imperial Pepe Sánchez tuvo que taponar poco después.
En los minutos finales se decidiría todo. No podía ser de otro modo en Segunda División. Los amarillos fiaron todo a las vulnerabilidades conocidas de los de Alberto aunque sin mucho éxito. Balones desde los costados que Mariño y la defensa del Alba impidieron en todo momento empatar a los visitantes. El Albacete consigue así sumar de tres cuando más falta hacía, ganar en casa y seguir en las nubes tras ganarle al Madrid en Copa del Rey.