Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 05.01.2026
Con la primera vuelta ya en el retrovisor, el Albacete Balompié afronta la segunda mitad del campeonato con más preguntas que certezas y con un mercado de invierno que se antoja clave. En la simbólica carta a los Reyes Magos, Alberto González no solo pediría fichajes, sino algo incluso más urgente: liderazgo, mentalidad y competitividad. Tres conceptos que el propio técnico ha señalado como imprescindibles para cambiar el rumbo del equipo.
A partir de ahí, las necesidades deportivas están claras. La prioridad absoluta está en la defensa, una línea que ha convertido al Alba en uno de los equipos más vulnerables del fútbol profesional, llegando a ser el más goleado entre Primera y Segunda División. Alberto necesita un central de garantías, un futbolista que disipe dudas, ordene la zaga y aporte jerarquía inmediata en un equipo castigado por lesiones y errores recurrentes.
La segunda gran petición apunta al ataque. Con Higinio lesionado, Escriche lejos de su mejor versión goleadora y Jefté sin la confianza plena del técnico, la figura de un ‘9’ de referencia se ha vuelto imprescindible. Un delantero capaz de fijar centrales, sumar goles y descargar de responsabilidad a una línea ofensiva que vive demasiado de la inspiración puntual.
Y luego, lo que venga. El mercado siempre guarda sorpresas, pero el Alba sabe que habrá un movimiento que marcará el invierno: la más que probable salida de Jon Morcillo al Almería. El extremo vasco dejará un importante ingreso económico y, con él, la obligación de encontrar un sustituto a la altura. Ese “pico” permitiría acudir al mercado con algo más de músculo y margen de maniobra.
No todas las líneas podrán reforzarse y el equilibrio será clave, pero el mensaje es claro. El Albacete necesita algo más que nombres: necesita futbolistas que eleven el nivel competitivo del vestuario. Si los Reyes llegan cargados de liderazgo, carácter y acierto en los fichajes, el Alba tendrá motivos para creer en una segunda vuelta más tranquila.