A 48 horas: Tiene alguna opción el Albacete frente al Barça en Copa del Rey, ¿sí o no?

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domingo, 01.02.2026

El Carlos Belmonte se prepara para otra de esas noches que quedan marcadas en la memoria colectiva. Este martes, el Albacete Balompié recibe al FC Barcelona en los cuartos de final de la Copa del Rey, en una eliminatoria a partido único que vuelve a situar al club manchego en el epicentro del fútbol nacional. Ciudad, afición y equipo caminan de la mano hacia una cita histórica.

A 48 horas de que ruede el balón, la pregunta sobrevuela Albacete con naturalidad, ilusión y algo de atrevimiento: ¿tiene opciones el Alba de repetir el ‘albacetazo’ al Madrid? La lógica dicta que el Barcelona es claro favorito, del mismo modo que lo era el Real Madrid de Arbeloa en octavos. Pero si algo ha demostrado el equipo de Alberto González en esta edición copera es que la lógica no siempre se impone en el Belmonte.

El Alba llega con un aura especial, casi mágica. Primero fue el Celta de Vigo, después el Real Madrid, dos gigantes que cayeron ante un equipo que ha hecho del orden, la fe y la comunión con su gente su mejor argumento. La Copa ha devuelto al Albacete a un escenario donde la épica no es una palabra vacía, sino una posibilidad real.

El Barcelona, plagado de talento y con una plantilla de enorme jerarquía, sabe que le espera un ambiente hostil, intenso y entregado. El Belmonte volverá a apretar desde horas antes, consciente de que el partido también se juega en la grada. La afición blanca ya ha demostrado que sabe empujar cuando la historia llama a la puerta.

Alberto González ha construido un equipo competitivo, sólido y convencido de su plan. No es casualidad que el Alba haya llegado hasta aquí ni que el optimismo se haya disparado en las últimas semanas. En la Copa, y más en Albacete, todo es posible.

Este martes, el desenlace. El Barcelona visita un estadio que ya sabe lo que es tumbar gigantes. Y el Alba, otra vez, vuelve a soñar. Porque si algo ha enseñado esta Copa del Rey es que cuando el Belmonte cree, el milagro no suena tan lejano.