Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 07.02.2026
El Albacete visita este domingo Riazor con el Depor ya avisado de lo que viene. En su comparecencia previa, Antonio Hidalgo dibujó un retrato muy reconocible del equipo de Alberto González: un Alba “diferente” al de hace unas jornadas, con cambios de sistema, más convencido de sí mismo y, sobre todo, más fiable atrás. El dato que subrayó el técnico deportivista habla por sí solo: cuatro partidos seguidos sin encajar.
El entrenador blanquiazul explicó que ese cierre de la portería ha cambiado el perfil competitivo del Albacete. A su juicio, ahora es un equipo “capaz de todo”, más sólido que antes y con una idea muy clara cuando pisa campo rival: cargar el área con gente y convertir cada balón lateral y cada llegada en una amenaza real. Por eso, pronosticó un partido igualado en el que el Depor tendrá que imponer su plan por encima del del Alba.
También salió el nombre de Riki, uno de los focos de la semana en A Coruña y un futbolista con conocimiento directo del rival. Hidalgo reconoció que el centrocampista conoce al Albacete mejor que él por haberlo vivido desde dentro, aunque dejó claro que el análisis del cuerpo técnico va mucho más allá: con la información que manejan, el rival encaja con lo que esperaban encontrar en el Belmonte… y con lo que les puede exigir ahora en Riazor.
Sobre el posible “desgaste” del Albacete por la Copa, Hidalgo no compró la excusa. Recordó que de martes a domingo hay margen suficiente para recuperar y que la categoría se decide en detalles porque la igualdad es máxima. En su discurso, el mensaje fue de cabeza fría: cualquiera compite a cualquiera y el Depor no puede relajarse ni un minuto ante un Alba en dinámica positiva.
En clave Deportiva, Hidalgo se mostró satisfecho con el mercado. Explicó que el club buscó perfiles para mejorar o complementar lo que ya tenía y puso ejemplos concretos: el lateral derecho era una necesidad y Alti está rindiendo; llegó Álvaro para cubrir la salida de Bachmann; y el fichaje de Riki llevaba tiempo trabajándose y, según el técnico, “les hará mejores”.
De Riki destacó un perfil muy de Segunda: jugador contrastado, con liderazgo y capacidad para actuar como 6 o como 8, aportando balón, físico y visión. Incluso apuntó una consecuencia táctica que puede afectar al guion del partido ante el Albacete: con Riki, el Depor puede elevar la posición de Mario y buscar más control en campo contrario, moviendo el balón de lado a lado para asentarse con orden arriba.
Hidalgo también se detuvo en otro nombre propio, Ximo, al que definió como diferencial cuando está a su nivel. Reconoció que viene de un periodo largo fuera y pidió entender su situación, pero valoró su rendimiento reciente y la competencia que genera en su puesto como una noticia positiva para el Depor.
Por último, el técnico coruñés habló de una de las claves que más condiciona el ambiente del domingo: el Depor está sumando mejor fuera que en Riazor. Hidalgo insistió en que el objetivo es sumar en cualquier campo, pero admitió que deben mejorar en casa y aprovechar el empuje de una grada que describió como “increíble”. Eso sí, avisó de que el partido puede ser cerrado y con pocas ocasiones, y que en casa a veces aparece la prisa por atacar demasiado rápido: pidió madurar el encuentro, atacar bien y acumular el volumen necesario para acercarse al gol.