Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 15.02.2026
El Albacete Balompié se marcha al descanso por delante en el marcador frente al Sporting de Gijón gracias al tanto de Jefté desde el punto de penalti, pero una vez más el protagonismo no ha sido exclusivamente futbolístico. El arbitraje de Sergiu Muresan Muresan ha encendido al Estadio Carlos Belmonte y ha reabierto la herida arbitral que arrastra el conjunto manchego en las últimas semanas.
La acción que marcó la primera mitad llegó en el minuto 45. Pacheco cayó dentro del área tras ser claramente zancadilleado por un defensor rojiblanco. Ante la incredulidad general, el colegiado señaló falta en ataque por simulación y se disponía incluso a amonestar al futbolista del Alba.
La indignación fue inmediata en la grada y en el banquillo. Sin embargo, esta vez la tecnología sí jugó a favor del equipo manchego: desde la sala VAR en Las Rozas avisaron al árbitro para revisar la jugada.
Tras observar las imágenes, Muresan rectificó:
Penalti a favor del Albacete
Anulación de la amarilla a Pacheco
Jefté no perdonó desde los once metros y puso el 1-0 que, por ahora, decide el encuentro.
Aunque la decisión final fue correcta, el error inicial ha vuelto a encender el enfado del albacetismo. La grada reaccionó con una sonora pitada, reflejo del cansancio acumulado tras los recientes arbitrajes sufridos por el equipo.
El recuerdo de Riazor y de otras decisiones controvertidas sigue muy presente, y lo ocurrido esta tarde se percibe como un nuevo capítulo en una serie que ha terminado por agotar la paciencia de la afición.
El Alba ha mostrado intensidad, orden y determinación ante un rival exigente, pero el foco vuelve a estar en el criterio arbitral. La sensación en el entorno manchego es clara: la mochila de agravios sigue creciendo.
De momento, el gol de Jefté permite a los de Alberto González mandar al descanso. En el césped, el Albacete gana. En la grada, el enfado continúa. Y en el ambiente del Belmonte, la tensión sigue subiendo.