Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 07.02.2026
Alberto González volvió a insistir en la idea que está marcando el crecimiento del Albacete en las últimas semanas: competir desde atrás. En la previa del exigente duelo de mañana en Riazor, el técnico malagueño destacó el momento defensivo del equipo y lo elevó a prioridad absoluta, consciente de que el Deportivo cuenta con futbolistas capaces de decidir partidos en acciones aisladas y de que, históricamente, no es un rival que se le haya dado especialmente bien al Alba.
“Estamos con cuatro porterías a cero consecutivas y ese tiene que ser nuestro máximo valor. Ser fuertes en defensa es nuestra prioridad”, remarcó Alberto, señalando un dato que explica buena parte de la mejoría reciente. Más allá de resultados, el Albacete está encontrando estabilidad en su estructura: el orden, las ayudas y la concentración están permitiendo reducir ocasiones y sostener partidos con más madurez.
En ese proceso, la línea de cinco se ha convertido en una de las claves. El sistema le está dando al equipo una sensación de solidez que se traduce en seguridad para defender el área, mejor protección en los centros laterales y una mayor capacidad para resistir los tramos de sufrimiento sin partirse. Una fórmula que, además, está ayudando a que el Albacete se sienta competitivo incluso cuando no domina el balón o cuando el rival aprieta.
La lectura es clara: si el Alba quiere seguir sumando, su camino pasa por no conceder. Las porterías a cero, como subraya el entrenador, no son una casualidad ni un dato decorativo; son el pilar sobre el que se está construyendo el momento del equipo. Y en un partido como el de Riazor, ante un Deportivo con pegada y un nivel alto, esa fortaleza defensiva será el primer requisito para tener opciones de sacar algo positivo.
RESTAURANTE EL LOMO Carretera de Las Peñas, Km. 3,5; Albacete. Teléfono 967232650