Escrito por: Rubén Oliva
jueves, 12.02.2026
Se indignan algunos aficionados del equipo que disputó en su estadio como ‘sede neutral’ una final por ascender a Segunda que dónde está ese supuesto trato de favor que reciben. Que el arbitraje de Eder Mallo el domingo pasado no fue para criticarlo tanto, a pesar de ver cómo dejó al Albacete sin puntuar por una falta que ni en el CTA comprenden. Que no es lo mismo pitarle al Albacete que al Deportivo es algo que cualquier aficionado al fútbol reconoce. Hay unos clubes más ‘cuidados’ que otros y otro dato objetivo lo reafirma: los 8 lunes + viernes que lleva en horarios el Alba frente a los 2 en total para los gallegos.
La protección mediática también hace mucho. El lunes, un programa de deportes que se emite a las tres de la tarde a nivel nacional dedicó cero segundos al atraco sufrido por el Alba en Riazor. ¡Ay si esa polémica hubiera sido al revés!. La caverna mediática ha encontrado simpatía en los Deportivo, Zaragoza, Málaga o Cádiz, alegrándose sin rubor de sus victorias frente a los Cultural Leonesa, Mirandés, Ceuta o Burgos de turno, como si estos equipos pertenecieran a una liga extranjera y hubiera que ir con los nuestros.
Clubes como el Albacete Balompié compiten contra sus rivales y contra los elementos. En la 2018/19 en una eliminatoria en Mallorca no le dejaron pelear en igualdad de condiciones por subir a Primera y así es mucho más difícil. No siempre se va a poder tirar de la heroica para sublevarse frente a los planes que muchos tienen, como excepcionalmente sucediera aquel histórico 11 de junio de 2022 en Riazor, contra todo… y contra todos.