Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 05.02.2026
Riki Rodríguez no ha tardado en dejar un mensaje claro en A Coruña: está disponible. El ex capitán del Albacete Balompié, que cerró su salida el último día de mercado para firmar por el Deportivo, fue presentado ayer con el conjunto gallego y sorprendió al asegurar que, pese a venir de un parón, físicamente se encuentra bien y listo para competir si el míster lo considera.
La frase que más llamó la atención en Albacete fue precisamente la que abre la puerta a un reencuentro inmediato con su pasado. “El calendario es caprichoso. Físicamente estoy bien, tuve unos problemas en el sóleo y tuve que parar unos días por precaución. Cogiendo ritmo, se nota el no jugar, pero estoy a plena disposición del míster. Lo que él considere será lo mejor para el equipo”, explicó el centrocampista, dejando claro que no se ve fuera de combate y que su situación no debería ser un freno para entrar en convocatoria.
Y es que el contexto es tan llamativo como incómodo para todos: este fin de semana se enfrentan Deportivo y Albacete en Liga, apenas unos días después de que Riki hiciera las maletas. Si finalmente tiene minutos, podría medirse a futbolistas con los que compartía vestuario hace solo una semana, en un partido que ya de por sí viene cargado de narrativa por el peso del rival, el escenario de Riazor y la situación deportiva de ambos.
En clave Albacete, el dato de su inactividad reciente también ayuda a entender el ruido. Riki no juega con el Alba desde el 14 de enero, cuando disputó 35 minutos ante el Real Madrid. Como titular, su última aparición fue el 10 de enero contra la Real Sociedad B. En medio, una lesión —problemas en el sóleo— le apartó de la continuidad y, aunque volvió a entrar en convocatoria la pasada semana ante el Zaragoza, no llegó a participar (0 minutos).
Ahora, con la camiseta blanquiazul, el mensaje del propio jugador pone el foco en una posibilidad real: que su primer capítulo como deportivista llegue, precisamente, frente al equipo al que lideró con el brazalete. La decisión final, como él mismo subrayó, será del entrenador. Pero Riki ya ha hecho lo que quería en su presentación: despejar dudas sobre su estado físico y avisar de que está listo.