Álex Rubio empieza a ganarse al Belmonte: entrega, ocasiones… y la sensación de que el gol llegará

Escrito por: Rodrigo Quero

domingo, 01.03.2026

Álex Rubio todavía no se ha estrenado como goleador con el Albacete Balompié, pero ya empieza a ganarse algo igual de valioso: el favor de la afición. En el empate del pasado viernes ante el Almería (1-1), el delantero dejó su primera gran actuación como titular en casa y, aunque le faltó el premio del gol, sí dejó señales que ilusionan.

No es un fichaje cualquiera. El club apostó fuerte por él en el mercado invernal, pagando cerca de un millón de euros por su traspaso y firmándole un contrato de larga duración, un movimiento que lo coloca automáticamente bajo la lupa. Y el Belmonte, que no regala nada, ya empieza a reconocerle dos cosas: su capacidad para fabricarse ocasiones y su forma de competir cada jugada.

Contra el Almería, Rubio fue la principal amenaza del Alba durante muchos tramos del partido. Acumuló varias llegadas y terminó con seis remates, tres de ellos a puerta, números que retratan bien su impacto en el área y también la sensación de que estuvo cerca, muy cerca, de estrenarse. Es cierto: tuvo oportunidades en las que un ‘9’ vive del acierto y donde al Albacete le habría venido oro que la primera entrara. Pero también es ahí donde aparece el matiz que está enamorando: no se escondió.

Más allá del remate, Rubio sostuvo al equipo con su movilidad y una presión constante. Esa insistencia tuvo incluso traducción directa en el 1-0: el gol llegó en una acción por banda izquierda que acabó con un balón al área y con Bonini introduciéndolo en su propia portería en el intento de despeje, condicionado por la presencia y la presión del delantero.

Con 23 años, y en apenas su cuarto partido como jugador del Albacete, Rubio empieza a construir una relación con la grada basada en algo muy reconocible en Albacete: la entrega. Falta el gol, sí; pero cuando un delantero genera tanto y sostiene tanto, el Belmonte suele intuir lo que viene después.