Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 05.03.2026
El Albacete recibe una de esas noticias que cambian el tono de una semana: Carlos Neva ya se entrena con normalidad junto al resto de sus compañeros. El defensor se lesionó hace aproximadamente un mes en la eliminatoria de Copa del Rey ante el FC Barcelona, una acción desafortunada con Lamine Yamal que, por cómo quedó el lance, hizo temer un problema de mayor gravedad.
La evolución, sin embargo, ha sido positiva. Neva, que arrastraba un esguince que le ha tenido fuera de combate, ya ha podido reincorporarse a la dinámica colectiva y eso abre la puerta a que pueda estar disponible para el partido de este fin de semana ante el Huesca. La decisión final dependerá de sensaciones y de cómo responda en los últimos entrenamientos, pero el simple hecho de verlo con el grupo ya es un paso importante.
Más allá de lo médico, su regreso tiene una lectura táctica evidente. Alberto González ha explicado en las últimas semanas que Neva es la pieza que da sentido a la defensa de cinco, porque es el único perfil zurdo específico que permite montar una línea de tres centrales sin quedar desequilibrado en la salida de balón. Sin él, el técnico se ha visto obligado a buscar alternativas —incluido el regreso a la defensa de cuatro— porque alinear tres centrales diestros facilita al rival orientar la presión y condicionar la salida.
Y el contexto competitivo refuerza aún más su importancia. El Albacete viene de un febrero sin victorias, con puntos escapados y con la necesidad de sumar en un partido que es directo por la permanencia: el Huesca arranca la semana con 30 puntos por los 35 del Albacete. Recuperar a Neva, aunque sea para entrar poco a poco, supone recuperar una opción estratégica que dio estabilidad al equipo en su mejor tramo del curso.
Ahora queda ver el último detalle: si Neva está para ser titular ya o si su vuelta será progresiva, acumulando minutos. En cualquier caso, para Alberto y para el Albacete, que el “central zurdo” vuelva a entrenar es una noticia de las que se celebran.