Los cambios, otra vez los cambios: el Albacete volvió a ser decepcionante en los momentos decisivos

Escrito por: 5 más el descuento

lunes, 02.03.2026

El Albacete Balompié navega en una zona intermedia que, lejos de transmitir tranquilidad absoluta, genera una inquietante sensación de indefinición. El pequeño colchón de puntos sobre el descenso otorga oxígeno, pero la distancia con el play off convierte cualquier discurso ambicioso en una quimera a día de hoy. El equipo está en tierra de nadie. Y marzo no invita precisamente al optimismo.

Tras un febrero decepcionante en resultados y sensaciones, el Alba iniciará el mes visitando a la SD Huesca, obligado a reencontrarse con la victoria. Después llegarán curvas pronunciadas: UD Las Palmas, Real Racing Club de Santandery CD Castellón. Tres aspirantes firmes al ascenso que pondrán a prueba la verdadera dimensión competitiva del conjunto manchego.

Un equipo que empeora con los cambios

Más allá del calendario, el análisis interno arroja una conclusión preocupante: el Albacete no está creciendo desde el banquillo. Los cambios, lejos de impulsar al equipo, parecen debilitarlo.

El ejemplo más reciente fue el empate ante la UD Almería. Con ventaja en el marcador, Alberto González optó por modificar el sistema y regresar a la defensa de cinco. Las permutas incluyeron a Pacheco, Meléndez, Lluís López y San Bartolomé, perfiles de corte defensivo que no lograron sostener el centro del campo ni frenar el crecimiento visitante. El equipo perdió presencia, orden y capacidad para administrar la ventaja.

Tampoco Samu Obeng, pese a su entrega, ofreció soluciones reales en área rival. El Alba retrocedió metros y permitió que el Almería, prácticamente sin generar peligro durante muchos minutos, encontrara aire para crecer.

El contraste fue evidente cuando el conjunto andaluz movió ficha. La entrada de Jon Morcillo, exjugador del Alba, cambió el guion del tramo final. Su centro en el minuto 95 encontró a Sergio Arribas para firmar un empate que dejó al Belmonte helado.

Tierra de nadie

La sensación actual es que el equipo compite mientras mantiene su estructura inicial, pero se diluye cuando necesita profundidad de plantilla o soluciones alternativas. Esa falta de impacto desde el banquillo está penalizando en partidos cerrados y en finales ajustados, donde Sporting (78’) o Almería (95’) ya se han aprovechado de ello.

Con un margen aún razonable sobre la zona roja, el objetivo prioritario sigue siendo alcanzar cuanto antes los 50 puntos que aseguren la permanencia. Pero el calendario inmediato obliga a una reacción urgente. Marzo será un examen de madurez, de capacidad de resistencia y, sobre todo, de recursos.

El Albacete no está en caída libre, pero sí en un momento delicado. Y en una categoría tan exigente, quedarse quieto suele ser el primer paso hacia el sufrimiento.