Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 02.03.2026
El momento del Albacete Balompié exige certezas. Y una de ellas, hasta hace apenas unas semanas, era el gol de Jefté Betancor. Hoy, sin embargo, su rendimiento ofensivo se ha convertido en una de las principales preocupaciones del tramo decisivo de la temporada.
Con 10 tantos entre Liga y Copa, Jefté sigue siendo el máximo goleador del equipo. Pero los números recientes dibujan una curva descendente evidente. Desde su inolvidable doblete al Real Madrid CF en la Copa del Rey el pasado 14 de enero, el delantero solo ha marcado dos goles más: uno ante el Real Zaragoza y otro frente al Real Sporting de Gijón, este último desde el punto de penalti.
Su actuación frente a la UD Almería fue el reflejo más claro de ese bajón. En un partido donde el equipo necesitaba liderazgo ofensivo, Jefté pasó prácticamente desapercibido. Sin presencia en el área y sin incidencia real en el juego, su rendimiento alimentó el debate que ya venía creciendo en la grada.
Un sector importante de la afición ha sido crítico con su irregularidad, y noches como la del pasado viernes refuerzan esas dudas. En contraste, Álex Rubio, fichaje invernal, ofreció una versión mucho más acorde a lo que se espera de un ‘9’ en el Alba: movilidad, agresividad, remate y capacidad para generar peligro constante.
El cambio táctico introducido por Alberto González, con el regreso a la defensa de cuatro, abre la puerta a un sistema con dos atacantes. En teoría, un contexto que podría beneficiar a Jefté al compartir referencias ofensivas y no quedar tan aislado como en otros tramos del curso.
Sin embargo, el debate ya no es solo táctico. Es de rendimiento. En un equipo que necesita sumar con urgencia para alcanzar los 50 puntos que aseguren la permanencia, la figura del delantero centro es clave. Y ahora mismo, Jefté no está marcando diferencias.
La visita a la SD Huesca se presenta como un examen individual y colectivo. Alberto deberá decidir si mantiene su confianza en el canario desde el inicio o si apuesta por la inercia creciente de Álex Rubio.
El crédito de Jefté no está agotado, pero sí reducido. Sus 10 goles pesan en el balance global, pero el fútbol vive del presente. Y el presente exige un delantero determinante, no intermitente.
Marzo será decisivo para el Albacete. Y también para Jefté.