Escrito por: Carlos Gómez
domingo, 05.04.2026
Ahora mismo el debate que divide a la afición albacetista es ese: ¿Cuál es la razón de que el Albacete esté en tierra de nadie? ¿Falta de ambición de su entrenador o un optimismo exacerbado de su director deportivo?
En días como el de ayer, en el que el equipo no terminó de carburar del todo y se vio superado por el Burgos en el Carlos Belmonte, unos miran a Alberto González. La «falta de ambición» es el reproche por excelencia que tiene que soportar semana sí y semana también el entrenador del Albacete Balompié por parte de su afición. Por otra parte, otros miran más arriba, concretamente al director deportivo. Toché es otro de los criticados, no solamente por sus palabras a principios de temporada y al culminar el mercado de invierno, del tipo «hay plantilla para estar arriba» o directamente afirmando que «vamos a estar arriba», también por la confección de la plantilla. Ahora mismo el Albacete solamente tiene un extremo como tal, Antonio Puertas por la derecha. José Carlos Lazo también podría sumarse a esa demarcación, aunque depender del ex del Almería, Lugo y RCD Espanyol no es el sueño del aficionado albacetista, sin duda.
La baja de Riki, sin un sustituto y al igual que la de Jon Morcillo, ha quemado mucho a un sector de la afición manchega… Y parece que también a Alberto González. El entrenador del Alba llegó a afirmar tras el encuentro de ayer que «somos un equipo de salvarnos, no de play-off». El de Tolox también dejó frases, tan duras como realistas, como la de que «no hemos dado para mas y hoy se ha demostrado que no tenemos capacidad para más».
Todo ello refleja un claro mensaje para la dirección deportiva, que no solamente se ha equivocado en la confección de la plantilla, su mayor error ha sido lanzar utopías a modo de esperanzas a los aficionados del Albacete Balompié.