Escrito por: Carlos Gómez
jueves, 02.04.2026
La jornada 33 de LaLiga Hypermotion está teniendo de todo: desde el empate del Albacete Balompié que fue para echarse a dormir, hasta los encuentros trepidantes que disputaron Andorra y Málaga o Racing y Sporting en el día de ayer.
Nos vamos al primero de estos dos últimos que hemos nombrado, y por desgracia no lo haremos para hablar de fútbol, porque el partido fue espectacular. El Málaga se puso ganando por dos goles, el Andorra consiguió empatar gracias a un doblete de Josep Cerdá en apenas seis minutos. Lautaro pondría por delante al Andorra a falta de diez minutos pero, cuando parecía que los del principado habían conseguido lo más complicado, Javi Montero empató para los intereses malaguistas. El encuentro terminó con un reparto de puntos que no dejó contentos a ninguno de los dos equipos, y aquí vino la noticia. Gerard Piqué, presidente del FC Andorra y ex futbolista del FC Barcelona, Manchester United y Real Zaragoza, bajó al túnel de vestuarios al finalizar la primera parte y, al grito de «es un robo histórico» y amenazando con que «lo voy a subir a Twitter» se dirigió al cuadro arbitral. Además, según el acta arbitral de Alejandro Ojaos Valera, lo hizo señalando al árbitro asistente poniendo el dedo índice a «escasos centímetros de su cara». Después de charlar amistosamente -a su manera- con los colegiados del partido, se encaró con miembros del Málaga, teniendo que ser separados ambos por individuos del personal de seguridad y también del Andorra.
No es la primera vez que Gerard Piqué intenta imponerse de esta forma a los árbitros de Segunda División. Parece que su pasado como futbolista, exitoso cuanto menos, le da derecho para poder dirigirse a los colegiados de forma distinta al resto de clubes, entrenadores, jugadores y presidentes… O al menos eso cree él.