Escrito por: Alejandro Sánchez

viernes, 29.06.2012

En este artículo queremos hacer una pequeña descripción de los dos jugadores del filial manchego que pertenecerán a la primera plantilla la próxima temporada. Roberto y Carlos, un extremo derecho y un lateral izquierdo vienen a sumar al equipo y a darle el toque de jugadores de la casa que necesita siempre un equipo.

Roberto (Imagen bdfutbol.com)

Roberto Sánchez Piñas: Nació en Alcalá de Henares el 01/10/1989, juega en la banda derecha aunque también se desenvuelve bien como mediapunta. Una buena alternativa a Tete para darle descanso al extremeño, tiene desborde y una de sus mejores características es su calidad técnica siendo un quebradero de cabeza para los rivales por su movilidad, no tiene la velocidad de su competidor en el puesto pero a bien seguro luchará por tener más minutos en el campo de los que en un principio se le presupone. Llegó a debutar hace dos temporadas jugando 3 partidos, 1 de ellos como titular y disputando un total de 121 minutos. No es un goleador ya que en estas dos últimas temporadas ha visto puerta en 5 ocasiones pero sin duda es uno de los jugadores favoritos para los aficionados que se han pasado a ver el filial los domingos en la Ciudad Deportiva. Esperamos grandes cosas de Robert para que ayude al equipo y responda a la confianza que Gómez ha demostrado depositar en él. Ha jugado con el 8 en la espalda.

Carlos Moreno Gómez: Nació en Albacete el 14/2/1992, juega de lateral izquierdo aunque también puede jugar por la banda en el centro del campo. Esta ha sido su primera campaña en el B, procedente del División de Honor, una gran temporada para Carlos, un portento físico en la banda izquierda para defender y atacar (5 tantos esta temporada). Cumplirá 21 años formando parte de la primera plantilla y aprendiendo mucho de Zurdo si al final renueva y de Zígor Aranalde que jugó en esa posición. Las veces que lo he visto en el campo al igual que Robert son jugadores que destacaban en el terreno de juego, tiene una progresión increíble, si su trabajo y esfuerzo se combinan con la suerte necesaria puede tener un gran futuro en el mundo del Balompié. Otra a destacar fue su pronta recuperación (unos 3 meses) de la rotura de menisco que sufrió entrenando con el primer equipo en la previa de la visita a Toledo ya que se esperaba que la lesión lo dejara fuera de los terreno de juego medio año, redujo los plazos a la mitad.  Este año su dorsal ha sido el 6.

A ambos les deseamos la mayor suerte del mundo con el primer equipo y tenemos ganas de verlos jugar en el Carlos Belmonte.