Escrito por: Javier Robla
martes, 24.07.2012
La vida de Ángel López Ruiz, «Candela», ha dado muchas vueltas los últimos meses. Allá por marzo salía junto a su representante del despacho de Gómez, con palabras duras y malas formas, rechazando un contrato de 3 años, por jugar en segunda división, donde su representante le decía que tenía hueco de sobra.
Todo palabras y ningún contrato sobre la mesa. Ninguna oferta firme. Mientras su representante no solo le aseguraba que tendría equipo sino que hasta podría elegir entre varias ofertas, al jugador no le ha llegado nada. Llegamos a finales de julio, todos los equipos toman forma y Candela no tiene hueco en segunda división, y corre el riesgo de quedarse sin equipo.
El jugador sabe que necesita jugar donde sea, por ello se plantea muy seriamente regresar al Alba. Pero no de cualquier manera: Gómez no olvida el desplante especialmente de su representante de hace unos meses y como es lógico la oferta del Alba no será la misma que hace unos meses. Quizá ni se le acerque.
Su salario no será el ofrecido en marzo. De hecho estará más cerca de la mitad. En cuanto a duración, es posible que el jugador firme un año para tratar de intentarlo el año próximo. Mientras, le quedará en la cabeza las palabras de su representante: que el Murcia lo tenía hecho, que si interesa al Mirandés…al final solo humo.
Regresar para el toledano sería un duro golpe, y quedará por ver cómo le recibe de nuevo la afición. El jugador puede llevarse dos ideas distintas de todo esto: o bien su representante no le dijo toda la verdad y le vendió una situación que no era, o puede pensar que no ha salido su fichaje por algún problema en el club al que iba o algún cambio de secretaría técnica o algo similar. El caso es que oferta sobre la mesa no ha habido nada y el jugador queda en medio de nada.