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lunes, 20.04.2020

En estos tiempos de cuarentena, donde los españoles estamos encerrados en casa, estrenamos una sección con una premisa muy divertida. Muchos se afanan en buscar en la red cómo cortarse el pelo en casa ante la imposibilidad de ir a la peluquería, de hecho así lo señalan los rankings de los tutoriales más buscados en Youtube. Pues bien, los que no tendrán ningún problema y no lo hubieran tenido en caso de que esta pandemia sehubiera producido en el pasado son los protagonistas de este espacio. Así, repasamos a los míticos calvos que han vestido la camiseta del murciélago.

El encargado de estrenar esta sección fue un guardameta veterano, con algunos años de carrera en España, pero de los más exóticos que ha tenido el Albacete en su historia. Gaspercic aterrizó en La Macha después de haber defendido las porterías del Extremadura, Real Betis y Alavés. Vino al Carlos Belmonte para hacer olvidar las grandes actuaciones de Roa primero y Almunia después. El guardameta fue uno de los muchos futbolistas en esa conexión de primeros de siglo entre Albacete y Almendralejo, que otros ya cogieron antes como Duré, Óscar Montiel o Viaud. Su paso por aquí la verdad es que no fue muy recordado.

El belga, que vino a Albacete con 35 años, era un portero cuya principal virtud era la colocación y disputó un total de 17 encuentros con la camiseta blanca. Vino como suplente ya que inicialmente jugó Valbuena, pero Raúl se lesionó en La Coruña y el de Genk tuvo que sustituirle durante la larga baja (que fue de algunos meses). Tras el descenso de aquella campaña, Ronnie Gaspercic, de origen croata por cierto, regresó a Bélgica donde jugó hasta los 38 años, en el Westerlo y donde se retiró.

Ahora, el bueno de Ronnie tiene una curiosa ocupación ya que regenta una tienda de disfraces en su localidad natal, en Genk. Te dejamos el perfil de su tienda en Instagram para que lo sigas.