Corría el mes de diciembre de 2011, el Albacete de Antonio Gómez se adaptaba a marchas forzadas a la Segunda B. Había empezado bien la temporada con algunas victorias de prestigio, sin embargo con el paso de las semanas el conjunto blanco había sufrido algún bajo que otro. El Real Madrid Castilla y el Lugo estaban pujando por el liderato del grupo por un lado, mientras que por otro una serie de rivales peleaban por la mejor posición dentro del play off. Recordemos que aquel grupo I de la campaña 2011-12 fue durísimo. Entre ellos estaba el Tenerife, Real Oviedo y el filial del Rayo Vallecano. Además, como equipo revelación se metió un recién ascendido como La Roda. En lo que respecta al Alba, decir que la delantera que tenía a su disposición Gómez era terrible para los rivales. Calle estaba en plena forma, arrastrando a los defensas y generando espacios para otros compañeros. Éstos eran Curto, que fue clave en la eliminación al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón. Pero sobre todo David Torres, que hizo una dupla magnífica con el antes mencionado Calle. Y todo ello facilitado con grandes jugadores de banda que ponían buenos centros.
De esta manera se abría el mercado de invierno, el Alcoyano peleaba con muy pocos medios por la permanencia en la entonces Liga Adelante. Y se llevaba aDavid Torres porque estaba necesitado de gol. Así, en el seno del Albacete se plantearon la posibilidad de buscar un nuevo elemento para el ataque. Por un momento, Gómez y Eloy Jiménez intentaron la contratación de Diego Cervero, pero fue algo que finalmente no sucedió. Entonces buscaron otras alternativas, el equipo estaba un poco atascado en medio campo y trazaron la idea de traer un jugador que se moviera entre líneas que también tuviera gol. Ahí surgió la entrada de Sergio Molina en el Albacete.
¿Y quién era Sergio Molina Rivero? Este malagueño de 28 años se había curtido en la categoría de bronce del fútbol español, salió de la cantera del Atlético de Madrid y tras pasar por algunos conjuntos andaluces, fue en el Granada 74 donde jugó por primera vez una cantidad importante de partidos y donde rindió bien con 5 goles. La campaña 2010-11 será especialmente recordada por él, ya que en un equipo modesto como el Orihuela consiguió meterse en la promoción de ascenso y alcanzó la cifra goleadora de 9 tantos. Su primer paso por Castilla-La Mancha fue en el Puertollano, de donde lo reclutó el Albacete en aquel mercado de invierno del 2011.
¿Cómo era Sergio Molina como futbolista? Era mas bien un segunda punta con mucha movilidad que ofrecía posibilidades de asociación con los compañeros de medio campo, tenía buen disparo de larga distancia y se aprovechaba de los espacios que le generaba un delantero centro nato para entrar en el área porque tenía calidad en la finalización. En cuanto a su golpeo del balón, era francamente bueno en esta cualidad ya que era el encargado de botar las jugadas de estrategia. Especialmente su efectividad marcando desde los 11 metros, acumulando una racha increíble de acierto. De hecho, está en el ranking como el jugador número 14 de la Segunda B en toda su historia que más penas máximas ha introducido dentro de la portería. En sus dos primeras temporadas, en la que tuvo algún rifirrafe con el entrenador, entró bastante en la dinámica jugando una cantidad importante de partidos. En su tercera campaña, la del ascenso, tan solo apareció en 14 encuentros y fue en la única donde no marcó. Con la camiseta del Alba hizo 12 goles.
Al no contar con minutos, se marchó a probar fortuna a la liga griega en las filas del Panthrakikos. Allí tuvo un rendimiento bastante bueno, jugando 13 partidos y llegando a marcar un gol. Su equipo, por cierto, fue la revelación del campeonato heleno y casi se clasifica para disputar competición europea. Después volvió a nuestro país donde sufrió un descenso a Tercera e impagos en el Real Jaen. Y luego contó con bastante regularidad en la Balompédica Linense, aunque los andaluces no alcanzaran cotas altas en la tabla de clasificación.
¿Y qué es ahora de su vida? Aún sigue en activo y muy cerca, por cierto de su último equipo en España, es una de las figuras de la modesta liga de Gibraltar. El pasado año pudo proclamarse campeón del peñón y gracias a ello el pasado Julio pudo disputar las fases previas de laChampions League. El Lincoln Reds es ahora su hogar, una escuadra plagada de españoles donde también está el ex del Villarrobledo Juanma Ortiz. Hasta el parón de la competición, marchaban terceros a solo 4 puntos del líder y Molina llevaba 9 goles.