Escrito por: Javier Robla

domingo, 16.09.2012

Emocionantísimo encuentro el vivido en el Carlos Belmonte donde el Albacete se empeñó en complicarse el trabajo más de lo debido ante un rival que aprovechaba los errores atrás de los manchegos.

Con 2 puntos en el marcador, la victoria se hacía básica para empezar a encauzar la mala situación del Albacete Balompié, sin importar quién fuera el rival. Le tocaba pagar los platos rotos de toda la semana al Melilla, que llegaba al feudo albaceteño tras un gran inicio de campaña, vivo en Copa del Rey y con 7 puntos de 9. Aunque tan protagonista del choque era el Melilla como el calor: sofocante durante toda la mañana, superando prácticamente en todo momento del encuentro los 30 grados.

Mismo once en el Albacete que el que apareció en el choque anterior de liga ante La Roda, jugando Núñez con una protección en su nariz que se fracturó esta semana. En el Melilla la novedad era Domenech que entraba en el once por César Díaz, buscando más movilidad y salida al contragolpe. Por lo demás, los onces esperados, destacando que en el Alba repetían dupla atacante Calle y Víctor Curto, con Molina y Martins en el banquillo, donde también quedaba Candela.

Desde el primer minuto el Albacete se hizo con el control del esférico, manteniendo la posesión durante la mayor parte del partido, aunque careciendo en algunas ocasiones de pegada. Los melillenses sabían de la dificultad de puntuar en el Carlos Belmonte y plantearon un choque en el que armaban el contraataque con mucha rapidez. El primero en intentarlo fue Tete a los diez minutos de encuentro, en un disparo que se iba rozando el palo de la meta de Dorronsoro. Se mostraban combinativos los locales aunque no terminaban las jugadas, al contrario que el Melilla.

Velasco probó suerte poco después para los azules hasta que llegó una jugada decisiva: en el minuto 18 Castillo recibe un balón y al intentar pasar a Noguerol, se la entrega a Fausto en bandeja, que se planta solo ante Lledó y lo bate sin problemas. Nuevo error defensivo de los manchegos que lastraba el partido y condenaba a los blancos, una semana más, a no conocer la victoria. Incluso buscaban el 0-2 los melillenses durante varios minutos de partido en los que el Alba se sintió muy fuera del mismo.

En el minuto 22 una falta peligrosa favorable al Alba acaba en una ocasión del Melilla al contraataque, en claro ejemplo de lo que era el partido en ese momento. Calle mientras tanto hacía la guerra por su cuenta, con un posible penalti en el minuto 22 y otro en el 27, aunque en este último el colegiado le enseñó tarjeta amarilla por tirarse.

Probando a Dorronsoro estaban Núñez con disparos lejanos, Adriá con internadas por la izquierda que no encontraban rematador y Zurdo a balón parado que no conseguía encontrar ningún cabeceador a sus golpeos. Pero no había suerte para el Alba que no encontraba el hueco en la defensa visitante, y además tenía que estar atento a las salidas en velocidad del conjunto de Juan Moya. Chota llevaba todo el peligro del Melilla, sobre todo de cabeza, como ya lo intentó en el minuto 28.

Todo el peligro del Alba llegaba por las bandas, con Adriá siendo el mejor de la primera parte de los blancos y Tete que tenía muchísimos huecos para avanzar sin marcador. Pero quien no lo había intentado hasta ese momento y decidió probar suerte era David Rocha: jugada combinativa, de toque (una más) del Alba que acaba en un centro sin rematador. El balón le cae a Rocha en la corona del área y dispara con la derecha, y el balón sale hacia la escuadra derecha de la meta de Dorronsoro. Era el empate en el encuentro en el minuto 43 cuando estaba el descanso rondando.

Salvaba así el Alba los muebles en una primera parte que mereció algo más. Mucho más volcado apareció el Alba en la segunda. Disparos nada más comenzar de Curto y del mismo Rocha que salían o bien fuera o bien sencillas para el meta visitante. En el otro área, pase al hueco que buscaba la internada por banda derecha de Velasco, que quedaba sólo ante Lledó, pero decide hacer un pase de la muerte a la internada de Jairo, que llega a rematar de mala manera el balón y, llorando, entra en la portería del Alba. Era una jugada perfecta que aprovechaba una pérdida de balón en su campo de los blancos para volver a adelantar al Melilla en el marcador.

Pero Víctor Curto daba la réplica rematando al primer palo un buen centro por banda derecha, poniendo de nuevo el empate en el marcador. En 7 minutos ambos equipos habían hecho otro gol, y el partido volvía a abrirse y a empezar de cero.

Perdió mucho fuelle el Melilla con la lesión de Chota, que sufre una rotura muscular. Entró en su lugar César Díaz, el de Villamalea y ex del Alba, mientras que Curto dejaba su lugar a Sergio Molina. Calle buscaba el gol de la victoria y Tete le acompañaba por banda, pero sin éxito, en los minutos que más apretaba arriba el equipo. Velasco aprovechaba un error en la salida de balón de Rocha para tener una nueva ocasión, aunque poco afortunado en esta ocasión, cuando era el minuto 65 de encuentro.

Aumentaba más el ritmo el Alba buscando la victoria, y con nuevos cambios, entrando Candela por Núñez, mientras que en el Melilla entraba Nacho Aznar, que tuvo la primera ocasión en un ataque en el que pudo plantarse solo ante el portero pero que el árbitro anuló por fuera de juego de un compañero. A falta de 15 minutos Velasco trataba de pillar la espalda de Castillo y Noguerol aprovechando que todo el equipo buscaba la victoria, jugando ya como único punta.
;

Sergio Molina encontraba un hueco para entrar entre los centrales, Tete, ya como mediapunta con la salida al campo de Martins por Calle, vio su movimiento y la puso al punto de penalti, donde entró el malagueño con todo e hizo el 3-2. Era el culmen a un partido intenso donde a veces con más corazón que cabeza el Alba buscó los 3 puntos. Con poco tiempo para más el Melilla se vio hundido al perder hasta en dos ocasiones la ventaja en el marcador, y sin su delantero referencia poco peligro crearon, mientras que el Alba perdió el tiempo necesario para afianzar la primera victoria de la liga.

Costó y el Alba lo mereció, pero los fallos defensivos dieron demasiadas oportunas a un Melilla correcto, que planteó bien el partido y supo aprovechar sus oportunidades. Tres puntos que debían haber sido más cómodos y que siguen dejando las mismas dudas sobre todo en la parcela defensiva, pero al menos con una sensación de mejoría, ganas y de cierta alegría en la afición.

>> 
GOLES: 0-1 Fausto, min. 18; 1-1 D. Rocha, min. 43; 1-2 Jairo, min. 49; 2-2 Curto, min. 52; 3-2 Sergio Molina, min. 81.