Escrito por: Rafa Gil

miércoles, 13.04.2022

Mucho ha llovido desde que un joven guardameta como Álvaro Campos aterrizara en Albacete en un momento complicado para la entidad blanca. Nos vamos al verano del 2011, Campos ya había hechos cosas interesantes en los filiales del Real Murcia y Levante o había defendido la puerta del Ontiyent (un gallito entonces de la Segunda B) con tan solo 20 años, Álvaro llegó a Albacete tras desvincularse del Cádiz donde había jugado 27 partidos con ellos en la división de bronce. El valenciano tenía entonces 24 años y ocupaba entonces plaza de sub23, sería el cancerbero que lucharía con el veterano Miguel Martínez que había estado a la sombra de Keylor Navas en la anterior campaña en Segunda División. Y en el Albacete se pusieron como reto volver al fútbol profesional cuanto antes mejor en un proyecto liderado por Antonio Gómez, caprichos del destino los blancos tardarían tres años en volver a Segunda y no sería con él en el banquillo si no con Luis César Sampedro.

La intención de Gómez en aquel curso 2011-12 era la de darle la portería a Miguel puesto que era un portero más experimentado y porque era uno de los capitanes del equipo. Sin embargo, el riojano se lesionó antes de comenzar el campeonato liguero y fue Álvaro Campos quien se puso debajo de los palos. Una oportunidad perfecta para un portero joven, estuvo esos 4 primeros partidos, con un balance de 2 victorias (ante el Getafe B 1-2 y frente al Montañeros 4-2 en casa), un empate (1-1 en contra el Castilla en Valdebebas) y una derrota (en el Carlos Belmonte frente al Tenerife 1-2). Durante esos partidos vimos a un guardameta muy nervioso, impreciso y que no dejó la puerta vacía en ninguno de los enfrentamientos. Eso le hizo ir al banquillo el resto de la temporada en Liga. Aunque si sería el portero escogido por Gómez para ser titular en dieciseisavos y octavos de final en la Copa del Rey, eliminando primero al Atlético de Madrid y luego cayendo contra el Athtletic Club.

En el siguiente verano, Miguel se marchaba al Alavés. Y otra vez el Albacete se decantaba por otra portero veterano para hacer la competencia a Campos, era el caso de Lledó, que vino desde el Real Oviedo. El guardameta sevillano ofreció pocas garantías, tanto que en el mercado de invierno abandonaba la disciplina blanca para retirarse con solo 33 años. Eso sirvió para que Campos fuera el portero titular el resto de la temporada y haciéndolo bastante bien. 34 partidos fueron los que jugó el valenciano con un balance de 16 victoria, 9 empates y 9 derrotas.  Encajó 25 goles en esa tanda de encuentros. Aquel Albacete terminó tercero en el Grupo IV de Segunda B y en la posterior fase de ascenso los manchegos quedaron emparejados con el Real Oviedo. Los asturianos ganaron en el Tartiere 1-0 y en el Belmonte una semana después con un desplazamiento enorme de la hinchada azul el Albacete solo ganaba 2-1. El valor doble de los goles como visitantes de los carbayones daba el paso a la siguiente ronda al Real Oviedo.

Álvaro Campos no tuvo la oportunidad de continuar en tierras manchegas. Y se marchó al Guadalajara en Segunda B, los alcarreños descendieron de manera administrativa de Segunda y hicieron un gran equipo. Precisamente fue uno de los rivales a tener en cuenta en el año en el que el Albacete regresó a Segunda. Posteriormente Campos ha pasado por Ontiyent, Lleida y Castellón. En el club orellut es uno de los capitanes y con ellos consiguió el ascenso a Segunda. Disputando 20 partidos en la categoría de plata con los castellonenses.

Desde su salida del Carlos Belmonte se ha enfrentado 4 veces a los manchegos. Dos con el Guadalajara, un empate en el Belmonte (3-3) y derrota para sus intereses en tierras alcarreñas (1-2). Otras 2 con el Castellón, el pasado año en Castalia donde el Alba perdía 3-0 y en la primera jornada de la actual campaña con un marcador de 3-1.