Escrito por: Alejandro Sánchez
jueves, 18.10.2012
Tras su sexta expulsión como jugador del Alba (la primera esta temporada) Antonio Calle ha pasado esta mañana por sala de prensa para explicar lo sucedido el pasado domingo, y el delantero madrileño ha pedido disculpas por haber dejado con diez al equipo en un momento determinante del encuentro. Calle, que ha sido sancionado con un partido por el Comité de competición, confía en recuperar cuanto antes su protagonismo estrictamente deportivo en el esquema de Gómez. Sus declaraciones han sido estas:
«Esperaba la sanción de un partido, el árbitro si me expulsa es porque piensa que es agresión, pero en el acta no la refleja. Pero no quiero culpar al árbitro sino pedir disculpas a la afición y al socio, aunque mi intención nunca fue agredir al rival. Ya he pedido disculpas en el vestuario.
El míster y yo no hemos vuelto a hablar del tema. Si el cree que debo tener una sanción la acataré. Soy consciente que con un hombre más en el campo habríamos tenido más opciones de ganar.
Anímicamente ya estoy mejor, pero los días siguientes al partido fueron duros. Me voy a perder un partido que es lo que más me duele de todo esto, eso y no poder estar en Sevilla con mis compañeros, pero hay que sobreponerse y trabajar para cuando pueda estar ahí.
Parar un partido nunca es bueno, pero mejor que sea por esto que por una lesión. Yo quiero estar en el campo siempre, y trabajo al mismo ritmo que siempre aunque no pueda jugar este partido.
Si la afición está molesta conmigo lo entiendo perfectamente. Ellos son soberanos y no voy a pedir que me aplaudan, pero hay que estar en mi pellejo para saber lo que me ha pasado.
El Villanovense vino a encerrarse, y debemos saber jugar esos partidos. El rival juega sus armas buscando alguna contra o algún balón parado. Muchos equipos van a venir a jugar así. Y no debemos caer en provocaciones.
No quiero hablar de la tarea de los árbitros, pero ahí están todos los partidos que hemos jugado. Yo ni protesto ni hago aspavientos. Si no me pitan una falta sigo jugando sin quejarme. Pero sí es cierto que no se nos mide a todos por el mismo rasero. No es una excusa, no quiero justificar mi expulsión, pero muchas veces no se nos mide igual.
Confío en mis compañeros. El campo de Sevilla no está muy bien y los filiales siempre son complicados, pero si jugamos al máximo tendremos opciones de llevarnos el partido.
A lo largo de mi carrera no se me había expulsado tanto nunca. No me gusta ser protagonista por esto. Me gustaría que sólo se hablara de mi juego, y a mi me toca aprender de mis errores. He corregido cosas. El otro día solo intente zafarme de un rival y el cayó al suelo haciendo como que le había dado en la cara. Después ni preciso asistencia. Pero da igual, asumo que fue un error mio.
Es normal que el aficionado este intranquilo. Pero no creo que haya motivos para el nerviosismo. Que estén disgustados es normal, pero este equipo va a estar ahí al final. Y hay que entender que esto no es fácil, que el nerviosismo viene de años atrás con el descenso, las deudas…. y todo eso perjudica al club y al equipo, y con esas cosas negativas es normal que el aficionado se eche contra el equipo.
Yo creo que el problema no es el entrenador. La línea de trabajo es muy buena. Mi relación con el míster es puramente profesional, pero he tenido muchos entrenadores y he visto a pocos trabajar tanto por un equipo y por un club. Al final se juzga a los entrenadores por los objetivos, si al final no se consigue será una decepción y se culpara al míster.
En ningún momento he cometido un acto de indisciplina ni de falta de profesionalidad. El año pasado las expulsiones las pague con creces. Cometí errores pero los pague, pero nunca he sido indisciplinado. Si el míster habló de cosas del año pasado es normal, porque es un momento en que esta caliente y no hay más que decir.»