Escrito por: Hugo Piña
viernes, 19.07.2024
Un partido. O mejor, media parte. Y en cuarenta y cinco minutos, Ale Meléndez ya ha deslumbrado. Con luz propia. El futbolista andaluz fue el primer fichaje de verano y llegó al Club como petición expresa de Alberto González. No se equivocó el malagueño.
Futbolista imperial, stopper en el apartado defensivo y diferente en el ofensivo. Con una gran pierna y con una cabeza asombrosamente brillante. Todo eso en un primer acto flojo del colectivo albacetista pero soberbio de un Meléndez que ya apunta a jugón.
En su primer acto como jugador del Albacete Balompié, Meléndez ha demostrando suficientes cualidades para argumentar el por qué de su fichaje. Procedente del Ceuta de Primera Federación, Ale ha cogido los galones en la medular albacetista. Y lo ha hecho cual veterano, como si llevase muchos años haciéndolo en la que será su nueva casa.
Su perfil defensivo irá de la mano -previsiblemente- de Riki en el doble pivote, mientras que su creación podría conectar de manera directa con jugadores como Fidel o Jon Morcillo en banda. También, en apenas cuarenta y cinco minutos, ha mostrado disponer de un pie con gran elegancia, lo que unido a su fondo físico podría hacerle recorrer metros hacia el área rival.
Solo ha sido un acto lo que Meléndez ha estado sobre el verde de la Ciudad Deportiva este viernes. Pero, la realidad, es que si hablamos de sensaciones, el sevillano ha sido, de largo, la nota más positiva de un bolo donde el calor y la carga de trabajo han determinado por completo el guión de partido.