Cancela su viaje ya pagado a Santander con el Albacete para ayudar a los afectados por la DANA en Valencia

Escrito por: Rodrigo Quero

jueves, 31.10.2024

En momentos de tragedia, cuando todo parece oscurecerse, a veces surgen historias de generosidad que devuelven la fe en la humanidad.

Esta es la historia de Cristina Kokhtyak, aficionada del Albacete Balompié, que ha decidido renunciar a un viaje muy esperado para ayudar a su tierra, Valencia, tras el paso devastador de la DANA, una tormenta que ha dejado ya 155 fallecidos y destrucción a su paso.

Cristina, quien reside en l’Horta Nord, planeaba viajar a Santander para ver a su equipo este sábado, en un duelo que muchos aficionados llevan tiempo esperando. Ya había comprado el billete, alojamiento y asegurado sus entradas para apoyar al Alba como suele hacer.

Sin embargo, esta joven no ha dudado en posponer su pasión por el Alba cuando la tragedia golpea tan cerca de su hogar. “Sentía que, si me iba, de alguna forma, estaría fallando a mi ‘terreta’ y a mis vecinos en este momento tan doloroso para Valencia. Por otro lado, el deseo de viajar a Santander y estar junto a mi equipo, el Alba, era enorme, porque la pasión que siento por ellos es inmensa. Sin embargo, salir de aquí se volvió imposible”, confesó Cristina con una mezcla de tristeza y serenidad.

“Aunque estoy triste por no poder acompañar al equipo de mi vida, mi corazón está en paz por haberme quedado y poder ayudar a quienes más lo necesitan.”

La situación en Valencia es crítica. Las inundaciones, las alarmas y el caos que ha dejado la DANA han dado lugar a escenas que parecían sacadas de una película apocalíptica. “Afortunadamente, vivo en una zona fuera de peligro, pero fue aterrador estar en casa y oír las alarmas, que parecían sacadas de un ataque nuclear. Saber que, a menos de ocho kilómetros, había personas fallecidas en las calles era desgarrador”, recuerda.

Durante horas, Cristina vivió con la angustia de no poder comunicarse con sus amigos en las áreas más afectadas. La incertidumbre, sumada a rumores de nuevos desbordamientos y la falta de alimentos y agua embotellada, ha hecho que ella y un grupo de amigos tomaran una decisión: reunir todo lo que tenían en sus despensas y caminar más de una hora hasta Paiporta y Picanya para repartir comida y agua a quienes lo necesitaban desesperadamente.

Cristina, estudiante de enfermería, se unió a una amiga para otorgar asistencia sanitaria donde fuera necesario. “Con lo poco que teníamos, llevamos casi 40 litros de agua, leche y comida para ayudar. Ver a la gente pidiendo desde sus casas, rogando por agua, leche o comida, es una imagen que jamás olvidaré.

La ciudad parece como si hubiese caído una bomba; coches apilados, casas destruidas… es aterrador”, relató. A pesar de lo sombrío de la situación, Cristina y otros compañeros planean continuar con sus esfuerzos durante el fin de semana, viajando a los pueblos más golpeados para ofrecer ayuda, demostrando una solidaridad impresionante que une a los valencianos en este momento tan difícil.

En un acto de profunda humanidad, Cristina ha renunciado a una parte de su vida que le apasiona (acompañar al Albacete en los desplazamientos) para quedarse en su tierra y ayudar. No le importa si sus entradas y su viaje quedan en el aire; lo único que tiene en mente ahora es estar junto a su gente, junto a los suyos, en medio del dolor y la destrucción. “Es increíble ver la unión de los valencianos, cómo todos hemos salido a apoyar, a dar una mano, a cuidar unos de otros en medio de este desastre.

Y aunque me duele no poder estar con mi Alba, me consuela saber que estoy donde debo estar en este momento tan difícil.”

Cristina no es solo una aficionada del Albacete; es, ante todo, una persona solidaria y comprometida con los demás, una de esas figuras anónimas que hacen que, incluso en los peores momentos, el mundo parezca un lugar mejor.