Escrito por: Antonio Martínez Santos

viernes, 01.02.2013

Sinceramente los números no invitan a la fiesta. Más bien invitan a que otros se sumen a la fiesta, porque lo de este Albacete ya empieza a mosquear a más de uno y a más de dos. El domingo la afición salió decepcionada por no poder pasar del empate ante La Roda pero también es cierto que no es la primera vez que ocurre en este curso.

El Alba sufre en casa, sufre ante su público y da la sensación de que los jugadores no están cómodos en su propio campo. Jorge Valdano puso de moda el término del “miedo escénico” y podría reflejar lo que sienten los jugadores cuando saltan al Carlos Belmonte. Espero que sea sólo pasajero pero no es nada alentador puesto que si el Alba pretende ascender y en Liga estamos así no quiero ni imaginarme lo que podría ocurrir en los play off donde un mínimo fallo te deja fuera.

Ahora toca viajar a Melilla ante un equipo que pretender sumarse a la fiesta pero que el Alba debería decirle “aquí ya no cabe nadie más” y cerrar la puerta con autoridad. Otro pinchazo dejaría al Albacete muy tocado y tendría que hacer un doble esfuerzo ante el Real Jaén dentro de dos semanas: el de levantarse a sí mismo y el de volver a levantar a la afición.

Por eso creo que este domingo se presenta como un “match ball” donde el Alba debe de responder. Tiene fútbol para ello pero en este deporte mandan los resultados. Toca cerrar la puerta y que no pase nadie más ya que hace frío y nos constipamos.