Escrito por: Carlos Gómez
viernes, 06.12.2024
El paso de Alberto Jiménez por el Albacete Balompié fue muy fugaz, pero al mismo tiempo resultó clave para que el equipo esté a día de hoy donde se encuentra: en el fútbol profesional. En aquella temporada en Primera RFEF, en la 2021/22, Sergi Maestre estaba llamado a ser la batuta del Albacete en el centro del campo, pero una grave lesión lo apartó de los terrenos de juego. Para remediar la situación, el Albacete incorporó a dos futbolistas: Riki Rodríguez y Alberto Jiménez.
El primero de ellos luce a día de hoy el brazalete de capitán del Albacete Balompié, pero hablemos también del segundo. Alberto llegó desde el CD Tenerife en calidad de cesión, solo para media temporada. Se consagró muy pronto como el jugador ‘contención’ en el medio campo albacetista. Marcó solamente un gol, pero tuvo el valor de mil goles con la elástica del Albacete.
Marcó en Riazor, en aquella agónica final por el Play Off de ascenso en sede única (no) neutral ante el Dépor. Corría el minuto 80 de encuentro, quedaban diez más descuento para el final. El Albacete perdía desde la primera parte, hasta que Manu Fuster colgó una falta lateral a la cabeza de Alberto Jiménez. El canario batió a Mackay con un cabezazo inapelable que llevaba el partido a la prórroga. Ese fue el primer paso para que el Albacete remontara el encuentro y volviera al fútbol profesional solamente un año después de descender.
El fútbol es justo y, aunque Alberto Jiménez dejó el Albacete después de devolverlo al fútbol profesional, el canario está de vuelta en la Segunda División de la mano del CD Castellón, con el que ascendió el año pasado. Ahora ha pasado al central y es una pieza clave del esquema de tres centrales del equipo «orellut».
Sin duda, el Carlos Belmonte recibirá a Alberto Jiménez como se merece.