Escrito por: Rubén Oliva
jueves, 20.03.2025
La temporada del Albacete Balompié está siendo una montaña rusa de emociones que quedó patente desde nada más empezar la competición: 2 victorias seguidas y 3 derrotas seguidas en las cinco primeras jornadas. Ha habido momentos donde la afición ha llegado a soñar con pelear por el Playoff y otros donde parecía que el descenso se iba a echar encima. El equipo ha alternado actuaciones brillantes con incomparecencias alarmantes, capaz de derrotar al líder y unos días más tarde hacer el ridículo contra uno de los últimos.
Pero es de justicia reconocer dos cosas. La primera, que no ha sido fácil afrontar la temporada con el elevado número de lesiones que ha obligado a un continuo cambio de piezas. Y la segunda y más importante, el compromiso que los jugadores vienen demostrando por la situación. Salvo alguna nefasta tarde como las de Elda o Tenerife, el equipo ha dado la cara incluso en derrotas como las de Burgos y especialmente en días clave como el del sábado pasado. A pesar de jugar con nueve, el derroche de entrega y esfuerzo fue reconocido por una afición que sabe que los jugadores están respetando la camiseta.
Gente como Javi Rueda, Morci, Riki Rodríguez, Jon García, Lalo Aguilar o Agus Medina podrán equivocarse o tener una mala tarde, pero el compromiso por el Albacete Balompié ha quedado fuera de toda duda. Es algo que no debería ser ni comentado, pero bien sabemos por estas tierras lo que significa tener a mercenarios que se han arrastrado y han sido indignos portadores del escudo. Desde luego este año no está siendo así, y solo queda dar las gracias y mostrar el orgullo a unos jugadores que sí sienten el murciélago.