CRÓNICA | El Albacete resiste en Castalia con uñas y dientes (2-2)

Escrito por: Rodrigo Quero

viernes, 04.04.2025

El conjunto manchego firma un empate agónico tras ir ganando por dos veces ante un Castellón que lo acorraló durante casi toda la segunda parte

El Albacete rescata un punto en un auténtico partidazo en Castalia. En un encuentro lleno de ritmo, alternativas y emoción, los de Alberto González se adelantaron hasta en dos ocasiones, pero terminaron firmando un 2-2 que, por momentos, supo a poco y, por otros, a premio. Porque el Castellón, que apretó sin descanso durante la segunda parte, mereció más. Pero el Alba, serio atrás y peligroso en ataque, también tuvo en su mano la sentencia.

Y eso que el partido empezó con una locura. Minuto 1 y gol de Pablo Sáenz. Robo en campo propio de Riki y Pablo con una gran conducción y definición con la zurda puso el 0-1. El Castellón no se vino abajo y encontró el empate cinco minutos después: penalti cometido por Lizoain y transformado por Israel Suero. A partir de ahí, ida y vuelta. El Albacete tuvo momentos de mejora, el Castellón perdonó varias veces, y justo cuando más sufría el Alba, volvió a golpear. Robo de Jaume Costa, centro preciso y gol de Kofane, que firmó el 1-2 en el 38’ con su cuarto tanto del curso. Un golpe más antes del descanso para un Castellón que lo intentaba sin acierto.

El paso por vestuarios no cambió el plan orellut. En la segunda mitad solo existió el equipo local. El Albacete se atrincheró, achicó agua como pudo y trató de salir a la contra, pero le costó horrores. Aun así, tuvo dos ocasiones clarísimas: una de Higinio, que falló en el mano a mano, y otra de Pacheco. Perdonó el Alba… y lo pagó.

En el 83’, jugada ensayada en una falta frontal y remate de Markanich para el 2-2. Poco después, el mismo jugador marcó otro tanto que fue anulado por fuera de juego. En el 88’, el VAR revisó una posible mano de Alcedo dentro del área que pudo cambiarlo todo, pero no se señaló nada.

Con todo, el Albacete suma un punto valioso en un campo complicado, en un partido donde se le escapó la victoria, pero en el que también estuvo a punto de quedarse sin nada. Cuatro jornadas sin perder, buena imagen como visitante y espíritu competitivo. No es poco.