Escrito por: Rubén Oliva
miércoles, 16.04.2025
No ha gustado el trato preferente que el Albacete Balompié ha dado a un Granada que hizo pagar 35 euros a los aficionados manchegos que se quedaron sin entradas en el partido de ida. No ha habido reciprocidad ni se ha entendido que el club manchego facilitara de esta manera que el domingo pasado el Carlos Belmonte se convirtiera en un pequeño ‘Los Cármenes’ con la fiesta de la afición andaluza. Y ya son muchas las decisiones que no se entienden.
Se ha convertido en algo habitual que cualquier aficionado visitante pague a 20 euros sectores del estadio donde los aficionados locales pagan 35 euros. El acuerdo con los clubes debe respetarse, pero quizás no estaría mal que, sobre todo en determinados partidos, los albaceteños no tengan que pagar esas cifras. Igual que lleva tiempo sin entenderse que siga sin haber entradas de niño, obligando a éstos a pagar como adultos y dificultando la asistencia a las familias con hijos pequeños. Y no por estar ya asimilado parece entendible el famoso abono de la Ciudad Deportiva que obliga a pagar incluso a los abonados para ver partidos de los equipos de la cantera del club.
Hace tiempo que no se tiene detalle alguno con una afición que otrora recibía algún obsequio o descuento con su abono. Éste muchos años podía recogerse en el stand de la Feria, que en 2024 el club ya decidió ni abrir cuando era un bonito punto de encuentro en los días más señalados de la ciudad. Otros clubes subvencionan o ayudan al desplazamiento de sus aficionados, algo que parece impensable en un Albacete Balompié que tiene a la mejor afición de Segunda en cuanto a viajar fuera de casa se refiere. No se recuerda una medida así aquí en años…
No se está cuidando demasiado a una afición del Alba que está dando mucho más de lo que recibe. Solo hay que ver el número de abonados esta temporada pese a la subida de precios con la que se encontró. O los dos mil aficionados que, una vez más, arroparán al equipo este fin de semana en Elche. Esperemos que al menos este domingo no vean pasar ‘volando’ al autobús del equipo si les preparan recibimiento antes del partido, como ya ocurrió el año pasado.