Los precedentes del Albacete en Zaragoza: desde victorias épicas hasta la destitución de su entrenador

Escrito por: Carlos Gómez

sábado, 13.09.2025

El Albacete Balompié visitará Zaragoza este próximo lunes para disputar la quinta jornada de LaLiga Hypermotion. El ‘Alba’ tan solo ha sumado un punto de los doce que se han jugado hasta el momento, el Zaragoza llega con los mismos números al encuentro; por ello, el partido es de vital necesidad para ambos equipos, que deben alejarse de la tabla baja y empezar a sumar para no hundirse en un pozo del que es difícil salir. El escenario que le ha tocado al Albacete para revertir la situación puede que no sea el más indicado. El del Zaragoza es un campo difícil, en el que al Albacete le ha pasado de todo en los últimos años.

La última visita del Albacete Balompié a tierras mañas fue el año pasado, lo hizo con una victoria «entre la niebla» gracias a un gol de Alberto Quiles, de penalti. El partido dejó detalles como un paradón de Raúl Lizoain, ahora suplente, a un disparo lejano entre la poca visibilidad de la niebla. Hace dos temporadas, el Alba cerró la temporada de la increíble salvación de Alberto en La Romareda con un empate a uno que le sirvió al equipo albacetista para quedar por delante de los aragoneses en la clasificación.

Tampoco estuvo muy divertido el encuentro de la 22/23, temporada de play-off manchego. Un empate gracias a un gol de Carlos Isaac trajo un punto a Albacete de Zaragoza.

Desde 2021 para atrás las visitas del Albacete a Zaragoza fueron más ‘entretenidas’. En la campaña 20/21, la del último descenso del Albacete, Lucas Alcaraz fue destituido como entrenador albacetista tras una derrota en La Romareda por 1-0, debido a un tanto de Juanjo Narváez en los últimos minutos. El Albacete apostaría por Aritz López Garay para el banquillo, que conseguiría buenos resultados en las posteriores jornadas, aunque el equipo acabó hundiéndose.

La victoria más destacada en Zaragoza fue la de la temporada 2019/20. El Albacete, que se salvó milagrosamente en Cádiz aquel año, ganó en tierras mañas tras un asedio total del equipo local a la portería de un Tomeu Nadal que se convirtió en el salvador de su equipo. El portero mallorquín paró un penalti, paró el rechace del propio penalti e hizo otras dos paradas más de muchísimo mérito. En una jugada aislada al final del partido, en un envío desde el centro del campo hacia el área donde había solo dos jugadores del Albacete, Eddy Silvestre tocó un balón que entró llorando en la portería zaragocista.