Escrito por: 5 más el descuento
martes, 16.09.2025
El miedo tiene dos vertientes puede ser racional e irracional. El racional es hasta admirable. Unosuele tener miedo a lo desconocido. Recuerdo mi primer día de Universidad: hace ¡¡11 años ya!! Para un chico de La Mancha conquensecomo yo, aunque llevaba muchos años viviendo en Madrid, ir a la Complutense para estudiar periodismo era como un sueño hecho realidad. Con la perspectiva que da el tiempo, pienso que mi sueño de ser periodista deportivo no se ha evaporado: simplemente tengo que tomar un camino largo. Envidio a mis compañeros que ya han logrado establecerse en el mundo de los medios de comunicación ¿En cuánto a mí? De momento, me van a tener que aguantar aquí.
Hay distintos tipos de miedo que van en función de las circunstancias de la persona que los sufre: Yo tengo miedo a quedarme sólo en el mundo. Tengo miedo a que Paula, mi “crush” (utilizando el lenguaje moderno) me deje. Aunque me separan apenas un centenar de kilómetros de Madrid, en mi situación, es casi como cruzar el Océano Atlántico. Sin duda es uno de los miedos que más me atenazan.
Hablando en clave de nuestro Alba, Alberto González salió con miedo desde la confección del equipo inicial. Es entendible; la dinámica no invitaba precisamente a que el Estadio Modular Ibercaja (Vuelve La Romareda ¡Por Dios!) fuese el escenario propicio para conseguir el primer parcial del curso. La línea defensiva era prácticamente “nueva” (inédita este curso, me refiero). Pepe Sánchez concursaba de titular esta temporada, tras los problemas del final de la temporada pasada ¡Encima hoy le ha tocado bailar con la más fea del bueno de Kenan Kodro! El hijo de Meho, no ha tenido el instinto de su padre para nuestro alivio.
Me ha gustado mucho el equipo en la primera parte, teniendo en cuenta que se iba a puntuar. No ha llegado a nivel de la 20/21, en dónde el ínclito Eddy Silvestre descubrió el maná, abrió las aguas del canal de Suez y nos llevamos tres puntos que no nos merecíamos ni en cincuenta vidas obtener. Pero el destino así lo quiso.
En estos primeros cinco partidos, estoy echando de menos a Riki Rodríguez. Es posiblemente, el jugador con mayor calidad de la plantilla. Pero no es menos evidente que desde el “Depor Gate” no es el mismo. Hace unas semanas, alguien me hacía notar que “igual no era la mejor opción para que fuese capitán”. Tengo que decir que yo esto lo veo exagerado.
Vuelvo con Alberto González: la alineación inicial era la escenificación de la palabra “miedo”. No apostar de inicio por tu delantero estrella, pichichi de la SuperLiga Griega, quepor encima de otras características, es un rematador (otra cosa es que se los anulen). Si en un partido como hoy, sólo haces un tiro a puerta… pues eso.
El equipo empieza a tener miedo. Ya sea por la dinámica, por el verse ahí abajo, por estar arropado en días como hoy. O por ansiedad, o porque le falta conjunción.
La afición tiene “miedo” también. Ya son dos puntos de quince posibles. Y nos empezamos aver en el agujero negro de la clasificación. Y un comienzo con pocos puntos… sólo puede indicar una palabra SUFRIMIENTO.
No se ha jugado al fútbol, porque nos ha atenazado el miedo. De atrás hacia adelante al pelotazo. Quizás para un contexto como el de hoy era necesario, pero debemos de quitarnos el miedo, si queremos permanecer en la Hypertensiones.
Unos últimos apuntes, Escriche es delantero para segundas partes. Hubiese sido mejor opción para los últimos veinte minutos y que con su velocidad, desgaste al contrario.
Que tu mejor jugador sea un central, dice mucho (y no bueno) de como se desempeñaron algunos en el Estadio Modular.
Me despido de mi Esquina, vuestra esquina, hasta la semana que viene.