Escrito por: Rubén Oliva
domingo, 28.09.2025
El Albacete Balompié logró una victoria clave para asegurar su permanencia la pasada temporada con el 0-2 ante el Sporting de Rubén Albés en la jornada 32. Sin embargo, el partido estuvo marcado por todo lo sucedido dentro y fuera del terreno de juego, con Muresan Muresan como árbitro del encuentro.
Un derribo por detrás de Róber sobre Javi Martón, cuando el atacante se marchaba solo delante del portero Rubén Yáñez, acabó en tarjeta roja directa del defensa del Sporting tras revisión al VAR ya que inicialmente el árbitro le había mostrado amarilla. Era el minuto 20 y las buenas noticias empezaron a llegar para un Alba que se adelantaría en el descuento del primer tiempo gracias a un penalti cometido por Maras sobre Juanma. En el minuto 85, el Albacete se quedó con diez por la expulsión de Meléndez tras revisión del VAR.
Si esto había sido poco, en el descuento se desató la locura: Higinio se quedó solo ante Yáñez, que le derribó cuando el delantero ya había disparado desviado. Entró el VAR, penalti, pero luego aún volvió el colegiado al VAR para la expulsión de Yáñez y finalmente el 0-2, obra de Higinio en el 97′ con Campuzano como portero-jugador al haber hecho el Sporting todos los cambios. Muresan Muresan tuvo que aplicar el protocolo de suspensión del partido por lanzamiento de objetos en la celebración del 0-2 y al segundo aviso… todos a vestuarios. Así estuvo el partido unos diez minutos, reanudándose después un descuento que llegó al minuto 118. El resultado no se movería dando un triunfo clave para los de Alberto González en medio de un partido que fue noticia en toda España.