El Albacete firma uno de los mejores porcentajes de porterías a cero, pero sigue siendo de los más goleados

Escrito por: Rodrigo Quero

miércoles, 26.11.2025

Los números del Albacete en lo que va de temporada dibujan una paradoja difícil de encontrar en el fútbol profesional. El equipo manchego es el segundo conjunto más goleado de la categoría, con 25 tantos encajados, y al mismo tiempo figura entre los que mejor porcentaje de porterías a cero presentan, con un 40% de sus partidos sin recibir gol. Una mezcla que explica, casi por sí sola, la irregularidad defensiva que lastra al Alba.

En esa clasificación de porcentaje de partidos sin encajar, solo mejoran al Albacete dos equipos: el Cádiz, que lidera el ranking con un 53% de porterías a cero, y el Ceuta, que se mueve en torno al 43%. El Alba aparece justo detrás con ese 40%, compartiendo escalón con la UD Las Palmas. Sobre el papel, el dato invita a pensar en un equipo sólido atrás. Sin embargo, la realidad es que, cuando el Albacete recibe goles, suele hacerlo en paquetes.

Porque el problema no está en los días buenos, sino en los días malos. En ese 60% de partidos restantes, el equipo ha encajado 25 goles, una cifra altísima que indica que, cada vez que se rompe el plan, la sangría es importante. Esta misma temporada ya ha recibido 4 goles del Almería, 3 del Racing, 4 del Mirandés, 3 del Sporting y 3 del Eibar. Son cinco encuentros en los que el Alba ha encajado tres o más tantos, un escenario casi incompatible con ganar de manera regular: de esos cinco duelos, solo uno terminó en victoria.

La estadística es clara y resume el gran debe del equipo. El Albacete ha demostrado que puede ser muy sólido cuando está concentrado, ajusta líneas y protege su área, pero también que se descompone con demasiada facilidad cuando encaja el primero. O pasa de dejar la portería a cero a firmar un buen puñado de goles en contra.

Encontrar un punto intermedio es el gran reto de lo que queda de curso. Si el Alba es capaz de mantener ese 40% de porterías a cero y, al mismo tiempo, reducir el volumen de goles recibidos en los días malos, dará un salto competitivo enorme. Mientras tanto, los datos siguen contando una historia tan curiosa como preocupante: uno de los equipos que mejor defiende por momentos… y uno de los que más castigo recibe cuando se cae.