El Albacete Balompié volvió a pagar caro este domingo la ausencia de uno de sus pilares defensivos. Pepe Sánchez cayó lesionado durante el encuentro y, aunque apuró hasta el descanso, una dolencia muscular le obligó a pedir el cambio. A partir de ahí, el equipo se vino abajo: del 1-0 favorable se pasó a un doloroso 1-3 definitivo que volvió a dejar al descubierto la fragilidad atrás.
Todo apunta a que la lesión muscular apartará al central andaluz de los próximos compromisos. Salvo sorpresa, Pepe Sánchez no estará disponible para el partido de Copa del Rey ante el Celta de Vigo este miércoles en el Carlos Belmonte ni para el último encuentro de 2025, que el Alba disputará en Los Cármenes frente al Granada.
Una ausencia que preocupa —y mucho— en el cuerpo técnico. Así lo reconocía Alberto González tras el choque, visiblemente resignado:
“Intuyo que Pepe no pueda estar en Granada y tendremos que acumular más gente. Más ayudas, recursos y refuerzos, algo tenemos que hacer porque la sangría en defensa es evidente”.
La lesión de Pepe Sánchez llega en el peor momento posible y deja al Albacete sin uno de sus futbolistas más fiables en una fase crítica del calendario. Sin él, el equipo no solo perdió solidez, sino también liderazgo. Y en un Alba que sufre atrás, esa pérdida se nota —y se paga— demasiado.