Escrito por: José Montoya
lunes, 15.12.2025
El 10 de diciembre de 1899 España perdía sus últimas posesiones en Asia. De facto, controlaba posesiones en Marruecos, pero se simboliza como el fin del dominio español en el mundo. Los últimos soldados que se marcharon; dicen que con lágrimas en los ojos, fueron recibidos en territorio español como “Los últimos de Filipinas”. Eso, en el caso del Albacete, recae en la figura en Riki Rodríguez.
Llegado en el invierno de 2021, tras tener pocos minutos en el Racing, Riki le volvió a dar consistencia en el pase a un equipo que hacía aguas fuera del Belmonte. Mas tarde (contra el Costa Brava que ahora es Badalona Futur) también ocurría dentro del Carlos Belmonte). Riki apareció para interpretar cuál músico “ese fútbol de espacios cortos y y triángulos” que Rubén de La Barrera quería interpretar. Se convirtió en uno de los héroes del “Riazorazo”. Eso ya le convierte, en uno de los hombres más determinantes de los últimos años: un escalón por debajo de César Díaz (nunca olvidaré el gol al Sestao River en 2014) o Eloy Gila. Aunque Gila, al contrario que su homólogo humorista, no esperó a su enemigo, y se lo cargó con un gol, siendo un héroe “inesperado”.
Son ciento cincuenta partidos; ciento historias. Si me tengo que quedar con una característica de todos y cada uno de ellos… sin duda sería el temple y la calma. Me recuerda a un Iniesta de Hacendado. En partidos broncos, como el de Burgos, podía transformar las “pedradas” en fútbol estético. Hoy ha habido un momento, con empate a uno en el electrónico, que me ha recordado a Xavi haciendo la famosa voltereta.
¿”Por qué te centras en Riki haciendo un resumen del partido, si hemos jugado contra el Málaga?” se preguntará el lector: es que los males, ya han sido identificados en otras ediciones de esta pequeña columna; para muestra: “Doctor Jekyll y Mr Alba”. Lo que es incompresible es que una única sustitución tras el descanso, haya descolocado a nivel defensivo a nuestra defensa. Lo fácil, es machacar a Jon García “Jon Nieve”. Pero el problema no es de un único hombre; tras el descanso, el equipo ha separado mucho las líneas. Pero que Jesús Vallejo despeje blandito justo antes del segundo gol, no es culpa de Jon García.
Es evidente que algo le pasa a nivel de… llámelo confianza, llámalo mentalidad. No es el mismo Jon de la temporada pasada. La lesión y posterior operación nos han robado al central. Tiene (o debería) tener trabajo a partir de estos días José Verdú Nicolás… si queremos tirar hacia arriba, claro.
Desde hace unos años admiro la forma de trabajar del Málaga Club de Fútbol. Su Director Deportivo, Loren Juarros, dijo cuando llegó hace unas temporadas al club de Martinicos: “Para salir de esta situación, queremos contar con gente que sienta el malaguismo”. Hace unas jornadas, Alberto fue valiente metiendo a Capi. Debería volver a serlo metiéndolo otra vez. Ha demostrado de sobra que tiene aptitud (con P) y actitud (Con C) para ser titular en un equipo de Segunda División. Espero que el malagueño vuelva a ser atrevido otra vez. Lo mismo se le podría pedir en defensa, pero entiendo que en defensa quiera pasar a los tres centrales.
Esta semana tenemos el “brilli-brilli” de la Copa, ante un equipo europeo como es el Celta. Un partido que la afición merece, por todos los sufrimientos. Pero que los árboles no nos impidan ver el bosque: el partido importante es contra el Granada Club de Futbol. Para terminar, os voy a joder lo que queda de día: El Albacete NUNCA ha vencido al Granada en Granada. La primera vez que fuimos allí fue en 1956.
Me despido de mi Esquina, vuestra Esquina, Hasta la semana que viene.