Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 03.01.2026
El Albacete se estrena este domingo en 2026 (18:30, Carlos Belmonte) con un dato que invita, como mínimo, a la prudencia: el Alba no gana su primer partido del año desde 2017. Y si afinamos aún más, su última victoria en un estreno anual dentro del fútbol profesional se remonta a enero de 2011, cuando se impuso 1-0 en Segunda División en el Belmonte. Demasiado tiempo para un equipo que necesita empezar el año con otro ánimo.
El rival no será sencillo, aunque llegue en un momento discutido. El Leganés puede atravesar “horas bajas”, pero sigue siendo uno de los cocos de la categoría por potencial: tiene el mayor límite salarial de LaLiga Hypermotion y una plantilla con nombres importantes. Precisamente por eso, un triunfo del Alba sería doblemente valioso: por los puntos y por el mensaje.
Repasar los últimos estrenos de año del Albacete no ayuda a la euforia. En los últimos nueve años (de 2017 a 2025), el balance es de una sola victoria, cinco empates y tres derrotas. La única alegría fue en 2017, en Segunda B, con aquel 0−4 ante la SD Zamudio. Desde entonces, el Alba ha encadenado estrenos sin ganar, en categorías distintas, pero con una constante: le cuesta arrancar enero con un golpe encima de la mesa.
Los precedentes más recientes lo explican bien. El inicio de 2025 dejó un 2−2 ante el Racing. En enero de 2024 llegó una derrota 3−2 frente al Levante. En 2023, empate 1−1 ante el Huesca. En 2022, contra el Nàstic en Primera RFEF. En 2021, 1−1 ante el Málaga. En 2020, derrota 4−2 en Tenerife. En 2019, empate 1−1 con el Granada. Y en 2018, otra derrota 1−2 ante el Tenerife.
Ahora, el contexto ofrece una oportunidad. El partido será en casa, con la gente, y ante un rival que, por clasificación, se mueve en una zona cercana a la pelea por la salvación. Sumar de tres en el Belmonte sería oxígeno puro para abrir 2026 con una inercia distinta y, de paso, romper una tendencia que ya dura demasiado.