Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 03.01.2026
El calendario cambia, pero la situación de Higinio no. El Albacete inicia 2026 con la misma preocupación que arrastra desde hace meses: la ausencia prolongada de un delantero que, cuando ha estado disponible, siempre ha sido un recurso importante para el equipo. El problema es que la disponibilidad está siendo su gran enemigo.
En la rueda de prensa previa al partido de este domingo, Alberto González fue preguntado por el estado de los lesionados. El técnico sí pudo concretar con Pepe: le queda aproximadamente una semana más de recuperación. Sin embargo, con Higinio el mensaje fue muy distinto: no hay plazos. Y eso, en pleno mes de enero, es una noticia que inquieta.
La realidad es que el murciano lleva fuera desde principios de noviembre, cuando cayó con una lesión en el tobillo derecho. Casi dos meses después, la situación sigue abierta, sin un horizonte temporal definido y con el jugador lejos de las convocatorias. La sensación dentro y fuera del vestuario es la de un calvario que se alarga demasiado: en toda la temporada apenas ha podido disputar cinco partidos, más ausente que presente entre lesiones y sanciones, y sin continuidad para sentirse de verdad futbolista.
Su ausencia no solo afecta a Higinio: afecta al equipo. El Albacete continúa corto de efectivos arriba y, sin su regreso a corto plazo, la dirección deportiva queda prácticamente obligada a mirar al mercado. No por capricho, sino por necesidad. Con una segunda vuelta que se presenta exigente, el Alba necesita goles, alternativas y piernas frescas en ataque, y ahora mismo no puede planificar contando con un jugador del que ni siquiera hay fecha de retorno.
Duele porque Higinio ha sido importante en el pasado reciente del Albacete, pero las dos últimas temporadas están marcadas por el mismo patrón: lesiones que le frenan cuando más falta hace. Y lo más preocupante no es solo el tiempo fuera, sino la incertidumbre. Es 2026… y el contador sigue corriendo.