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jueves, 15.01.2026
La noche mágica del Albacete Balompié en la Copa del Rey dejó una imagen imborrable en el Carlos Belmonte y una sacudida profunda en el Real Madrid. La victoria del conjunto manchego ante el gigante blanco no solo desató la euforia en Albacete, sino que provocó una tormenta de críticas en el entorno madridista, con Tomás Roncero como una de las voces más contundentes.
El colaborador y periodista no se mordió la lengua en los micrófonos de la Cadena SER tras la eliminación. Roncero fue claro al analizar lo sucedido, desligando el tropiezo de un accidente puntual: “Esto no ha sido fruto de lo de hoy. Los titulares del Real Madrid esta noche deben meterle cuatro goles a los ocho suplentes que ha sacado el Albacete”. Para él, el problema es estructural y viene de lejos.
En su análisis, el periodista cargó duramente contra la planificación deportiva del club blanco. “Después de ganar la 14ª y la 15ª, el Madrid ha ido desvirtuando su once inicial. Solo Courtois y Mbappé serían titulares en aquellos años, el resto está a años luz”, afirmó, señalando directamente a varios futbolistas. “El problema del Real Madrid es que ha fichado a mediocridades. Camavinga, Alaba, Lunin se ha comido los dos goles… No tenemos nadie en el centro del campo con calidad. Hay jugadores dimitidos”, sentenció.
Roncero también puso el foco en la gestión del banquillo y en las decisiones tomadas en los últimos meses. “Desde el verano, todas las decisiones que se han tomado han sido un desastre y eso se llama mala gestión”, aseguró, criticando con dureza el relevo en el banquillo. “Mirar al banquillo era un error mayúsculo. Estás quemando la bala que tienes. Se están tomando decisiones que parecen de club de principiantes”.
Mientras Albacete celebraba una de las mayores gestas de su historia, el madridismo asistía a un ejercicio de autocrítica feroz. “El ridículo del Real Madrid es histórico. Que salgan y que den la cara, que pidan perdón a todo el madridismo”, concluyó Roncero, reflejando el profundo malestar tras una eliminación que engrandece al Alba y abre una herida seria en el gigante blanco.
La Copa volvió a hacer de las suyas. Y esta vez, el eco de la hazaña albacetista resonó con fuerza también en los despachos y micrófonos de la capital.