Escrito por: 5 más el descuento
viernes, 16.01.2026
El Albacete Balompié ya puede decir, con datos en la mano y orgullo en el pecho, que vuelve a estar entre los ocho mejores de la Copa del Rey. La gesta consumada el pasado miércoles en el Carlos Belmonte, con la eliminación del Real Madrid por 3-2, no solo supone una de las noches más brillantes de la historia reciente del club, sino que permite al Alba alcanzar los cuartos de final del torneo por segunda vez en toda su historia.
Las imágenes históricas hablan por sí solas. El recorrido copero del Albacete ha estado tradicionalmente marcado por eliminaciones tempranas, muchas de ellas ante rivales de superior categoría y, en no pocas ocasiones, con finales crueles en prórrogas o tandas de penaltis. Temporadas como las de 2019/20 (UD Ibiza), 2022/23 (UD Logroñés) o 2013/14 (Gimnàstic) dejaron al Alba a las puertas de algo más en un torneo que rara vez fue amable con los manchegos.
Hasta ahora, el techo competitivo del club en Copa del Rey estaba fijado en la temporada 1994/95, cuando el Albacete alcanzó las semifinales tras un camino memorable que terminó frente al Valencia CF. Aquel curso quedó grabado en la memoria colectiva como el gran hito copero del club. Desde entonces, décadas de intentos frustrados y eliminaciones prematuras habían impedido volver a soñar a lo grande.
Por eso, lo ocurrido esta temporada tiene un valor especial. En la 2025/26, el Alba ha roto su propio techo reciente tras superar primero al Celta de Vigo y, posteriormente, firmar una noche legendaria ante el Real Madrid. Nunca antes el Albacete había eliminado al conjunto blanco en competición oficial, y hacerlo además para acceder a los cuartos de final engrandece aún más la hazaña.
Los datos reflejan la dimensión del éxito: en las últimas 20 participaciones coperas, el Albacete apenas había superado la segunda ronda en contadas ocasiones. Ahora, sin embargo, se instala entre los ocho mejores del país como único representante de Segunda División, con el premio añadido de disputar los cuartos de final en casa, ante su afición.
El equipo de Alberto González no solo ha ganado un partido histórico; ha reescrito el relato reciente del club en Copa del Rey. El Alba vuelve a codearse con los grandes, vuelve a mirar a la historia sin complejos y vuelve a soñar despierto. Porque esta vez, los números y las imágenes confirman que lo vivido en el Belmonte no es una excepción cualquiera, sino uno de los grandes éxitos del Albacete Balompié en las últimas décadas.