Escrito por: Fito Díaz
domingo, 24.03.2013
Albacete Basket 88 – 91 Gandía Basquet
Jeckyll y Hyde. Superman y Clark Kent. Calidad y esfuerzo por momentos. En otros, muchos nervios y desacierto en el tiro. Albacete Basket comenzó abajo en el marcador en lo que parecía una vez mas la torrija propia del primer cuarto. Pero esta vez no se dejó ir. En el mismo primer periodo pasó de estar abajo por siete puntos a liderar por ocho al final de la manga. (28-20) Lo peor y lo mejor del conjunto verdinegro en apenas diez minutos. Y el resto del partido, una repetición a gran escala del mismo patrón.
Fue un partido de alta anotación para lo habitual en la categoría. Y el dato de quedarse en siete puntos en el segundo cuarto habla por sí solo bien a las claras. En el tercero igualdad, y en el cuarto las prisas y la desesperada. Un final casi idéntico al de la semana pasada en la Universidad Politécnica de Valencia.
Es curioso tras la sensación de impotencia vivida en los dos periodos centrales del partido ver que el mejor del partido estuvo entre los nuestros. #GoodJobFrancisco Más parece confirmar las buenas sensaciones de Valencia y demostrar que esta dispuesto a retomar su mejor nivel con un 26 de valoración, 20 puntos (4 canastas desde mas allá del 6´75) y 9 rebotes. Gran Kiko.
Pero el caso es que, como en la ida, Gandía demostró que tiene capacidad para estar mucho mas arriba en la tabla y jugó un buen baloncesto. Su acierto exterior ya fue reseñable en tierras valencianas y esta mañana en el pabellón perforaron el aro de los de Gálvez hasta 14 veces desde más allá de la linea de tres. Camarena, Algarda y Reilly merecen mención.
Félix y Jamaal llegaron a 18 en la buena linea que acostumbran. 5 rebotes para el Bahameño.
En el último cuarto, según lo ya descrito, Albacete Basket llegó a su máxima desventaja con 18 puntos abajo en el electrónico. Y cuando la afición le recordaba que aún era posible, Diego enchufó al equipo. Dos triples consecutivos. 100% de acierto en tiros libres. Casta, garra, lucha. Fox es un gladiador y no se rinde nunca. Lideró la incompleta reacción verdinegra. 17 puntos.
Esta vez remar tanto sólo sirvió para morir en la orilla. Pero la tuvimos. Exactamente igual que en Valencia Félix se levanta y levanta a todo el público del pabellón de su asiento. 500 espectadores contienen la respiración empujando dentro un balón que da en el hierro y sale. Final. No siempre se puede tener la suerte de cara, especialmente si te has dejado durante el partido tantos deberes por hacer.
Los de Alfredo demuestran partido tras partido ser capaces de ganar a cualquiera y de remontar las ventajas que se dejan en el camino. Es de esperar que el equipo sepa, sin mas, dar el gran nivel que a veces ofrece sin necesidad de quedarse primero atrás en el electrónico. Si Albacete Basket jugase (y puede hacerlo) como en los últimos cinco minutos del encuentro de hoy nos cantaría otro gallo y lo escucharíamos desde los puestos de playoff.
En justicia hay que decir que el proyecto Albacete Basket es ya, lo queramos o no, todo un éxito. Y el hecho de haber soñado (todavía con alguna posibilidad de alcanzarlo) disputar el playoff es un regalo. Así que no es posible la queja y el reproche al conjunto. Todo lo contrario, el agradecimiento de una afición entregada y eso sí, el deseo expresado de que pudiéramos mantener el alto nivel que a veces sí damos durante más minutos.