Escrito por: Rodrigo Quero
viernes, 23.01.2026
El Albacete Balompié viajará a Valladolid con un parte médico especialmente cargado. En la previa del encuentro de mañana sábado (14:00) en el José Zorrilla, Alberto González compareció ante los medios y confirmó cuatro ausencias: Riki, Jon García, Higinio y Jesús Vallejo, todos ellos por diferentes lesiones o molestias.
Riki y Vallejo siguen siendo dos ausencias sensibles por lo que aportan, pero la realidad es que el equipo ya viene conviviendo con ese escenario. De hecho, las cuatro bajas también se perdieron la semana pasada el partido ante el Cádiz y el Albacete fue capaz de sacar el encuentro adelante, señal de que el grupo ha encontrado respuestas pese a las limitaciones. Además, no se trata de contratiempos nuevos de última hora, sino de bajas que se arrastran desde semanas anteriores y con las que el cuerpo técnico ya lleva tiempo trabajando en el día a día.
En el caso de Higinio, además, la situación sigue envuelta en incertidumbre. El delantero continúa en el dique seco por una lesión en el tobillo y, según el propio entrenador, su regreso aún no tiene una fecha clara. El mensaje fue tan honesto como preocupante: no hay plazos cerrados y su vuelta, a día de hoy, es una incógnita. Una ausencia que ya se alarga más de dos meses y que reduce opciones en ataque en un tramo de temporada donde cada punto pesa.
Dentro de un panorama condicionado por las lesiones, el Albacete sí recibe una noticia positiva: vuelve Antonio Puertas. El atacante, uno de los máximos goleadores del equipo con 7 dianas, regresa tras varias semanas fuera por molestias en el sóleo. No jugaba desde el 4 de enero ante el Leganés y, desde entonces, se perdió los compromisos frente a la Real B, el Real Madrid y el Cádiz. Su disponibilidad abre una ventana de esperanza para el Alba: recupera gol, desborde y una amenaza constante entre líneas justo antes de un partido que se prevé largo y de detalles.
Con cuatro bajas importantes pero con el regreso de Puertas, Alberto González tendrá que encontrar el equilibrio: sostenerse sin dos de sus pilares y, al mismo tiempo, aprovechar el retorno de uno de sus jugadores más decisivos en el área rival.