La Peña Barcelonista José Luis Núñez de Tarazona de la Mancha: «Somos todos del Barça y del Alba»

Escrito por: Rodrigo Quero

viernes, 30.01.2026

Tarazona de La Mancha respira fútbol en muchos acentos, y uno de los más singulares vuelve a escucharse con fuerza estos días: el de un barcelonismo profundamente manchego que, además, mira al Albacete Balompié como equipo de casa. En ese punto exacto —entre la pasión culé y el arraigo local— se mueve la Peña Barcelonista José Luis Núñez de Tarazona de La Mancha, que este año cumple oficialmente 33 años de vida y reúne “aproximadamente un centenar de socios”.

Sobre el origen y el crecimiento de la peña, su responsable lo explica así:

«La idea nace en 1992, tras la consecución de la primera Copa de Europa del FC Barcelona en Wembley. En enero de 1993 se funda oficialmente la Peña Barcelonista José Luis Núñez de Tarazona de la Mancha, Peña 0650 oficial del FC Barcelona, con aproximadamente unos 50 socios. Este año cumplimos oficialmente 33 años y contamos con aproximadamente un centenar de socios».

En la memoria reciente de muchos albaceteños, hay una noche copera que se sigue mencionando en conversaciones de bar. Preguntado por aquella eliminatoria del Albacete al Real Madrid y si hubo sentimientos encontrados, su respuesta no deja espacio a dudas:

«Como culés y, a la vez, como albaceteños, pues ya te lo puedes imaginar. ¿Sentimientos encontrados? Ninguno. La alegría por la eliminación del eterno rival fue inmensa».

Ahora el foco está en un emparejamiento que para la provincia tiene algo de irrepetible. Así resume la peña cómo se están viviendo los días previos a ese Albacete – FC Barcelona:

«Pues muy bien y regular. Bien porque apenas nos separan 37 km para poder estar y, el que pueda, ver a nuestro equipo de toda la vida; por lo tanto, el sorteo fue una alegría inmensa. ¿Expectativas? Lo más lógico es que pase la eliminatoria el FC Barcelona, pero si se da el caso de que pase el Albacete, pues bien. Aquí somos todos del Barça y del Alba, o del Alba y del Barça, son nuestros dos equipos. Algunos peñistas también son abonados del Albacete Balompié.

Los precios de las entradas:

«Regular, por los precios tan prohibitivos que han puesto los que manejan el Albacete Balompié. Entendemos perfectamente que estos partidos se van a dar muy pocas veces en la historia del Alba, pero 150 euros una entrada en zona visitante me parece un abuso en toda regla. Piensa en un niño, por ejemplo».

La intención de acudir al estadio también queda condicionada por el reparto de localidades. Sobre cuántos irán y si la peña se desplazará como tal, afirma:

«Pues que yo sepa, de la peña solamente una persona ha solicitado entrada mediante el portal peñista del FC Barcelona. Como peña no asistiremos como tal, precisamente porque no hay entradas disponibles. Para el total de peñas de Castilla-La Mancha solamente han concedido 30».

Y cuando se le pide un desenlace ideal, el deseo se aleja del resultadismo y se acerca a lo que suele pedir el aficionado neutral: un partido para el recuerdo. Lo expresa así:

«Pues que fuese una eliminatoria que haga historia, con prórroga incluida, con muchos goles, un partido que se recuerde en la historia de ambos clubes, o sea, una gran fiesta del fútbol. Cualquier peñista tiene el corazón dividido; a cualquiera que le preguntes seguramente te contestará de manera diferente».

El trasfondo, en cualquier caso, no nace de un cruce puntual, sino de una relación antigua entre municipio y club. Sobre si este tipo de partidos puede “crear” un vínculo mayor con el Albacete, su postura es clara:

«No es necesaria su creación. El vínculo entre Tarazona de la Mancha y el Albacete Balompié viene de lejos. Aquí hay un buen puñado de seguidores del Barça abonados al Albacete. El máximo exponente del vínculo Tarazona–Albacete Balompié fue la Peña Catalí, en la época de Benito Floro, peña oficial del Albacete BP que acompañó al equipo en Segunda y después en Primera por todo el territorio español.».

Así que, mientras llega el día del partido, en Tarazona se mantiene esa contradicción tan futbolera como humana: la ilusión por ver al Barça en una noche especial para el Albacete y, a la vez, la sensación de que no todos podrán estar donde les gustaría.