Escrito por: 5 más el descuento
viernes, 27.02.2026
El Albacete Balompié afronta este viernes un compromiso de máxima exigencia en el Carlos Belmonte frente a la UD Almería, y lo hará con un rompecabezas en la pizarra de Alberto González. Las bajas obligan al técnico a rehacer su estructura tras el intento fallido de consolidar la defensa de cinco en ausencia de Carlos Neva.
El experimento no terminó de funcionar y todo apunta a que el Alba regresará a una línea de cuatro más convencional para recuperar equilibrio y claridad táctica.
El parte médico y disciplinario es amplio. No estarán disponibles Diego Mariño en portería, Carlos Neva en defensa ni Fran Gámez, sancionado. Además, Agus Medina será duda hasta última hora y Higinio Marín continúa al margen por su fascitis plantar.
Con este escenario, el posible once del Albacete podría presentar la siguiente configuración:
Lizoain, que asumiría la titularidad ante la ausencia de Mariño.
Lorenzo en el lateral derecho.
Pepe Sánchez y Vallejo como pareja de centrales.
Jonathan Gómez en el lateral izquierdo.
La vuelta a la línea de cuatro permitiría reforzar los costados y liberar a los centrales de las dudas que generó el sistema de tres más carrileros en las últimas jornadas.
Martín Fernández, Pacheco y Ale Meléndez formarían el triángulo interior.
La presencia de tres centrocampistas busca recuperar control y equilibrio, especialmente ante un rival con capacidad para dominar posesión y ritmo.
Puertas y Valverde actuarían en los costados, aportando profundidad y llegada.
Álex Rubio se perfila como referencia ofensiva.
El delantero, una de las apuestas del mercado invernal, tendría la responsabilidad de sostener el ataque ante la prolongada ausencia de Higinio.
Más allá de los nombres, el debate está en la estructura. El retorno al 4-3-3 parece una decisión lógica tras el retroceso competitivo mostrado con la defensa de cinco sin Neva. Alberto busca un equipo más reconocible, compacto y con mayor presencia en campo rival.
Ante uno de los aspirantes al ascenso, el Alba necesita orden, intensidad y eficacia. Las bajas condicionan, pero también abren oportunidades para que otros futbolistas den un paso al frente.
El Belmonte dictará sentencia. Y el posible once que presente Alberto marcará si el Albacete opta por protegerse o por recuperar la identidad que le permitió crecer durante el mejor tramo del curso.