Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 09.03.2026
El momento que atraviesa el Albacete Balompié dista mucho del ambiente de euforia que rodeaba al equipo hace apenas unas semanas. Enero fue un mes de ilusión desbordada, marcado por el histórico triunfo copero frente al Real Madrid CF y por la digna batalla que los manchegos plantearon ante el FC Barcelona. Aquella versión competitiva y valiente del Alba encendió a la afición y generó expectativas. Sin embargo, la realidad liguera ha vuelto a enfriar el entusiasmo.
El equipo de Alberto González acumula ya cinco jornadas consecutivas sin ganar. Un balance de tres empates y dos derrotas que se traduce en cinco puntos de los últimos quince posibles. Una racha que, sin ser dramática, sí empieza a generar preocupación en una LaLiga Hypermotion donde cada semana puede cambiar el panorama clasificatorio.
El mes de febrero dejó un sabor amargo en el entorno del equipo. El Alba no logró convertir las buenas sensaciones de la Copa en resultados ligueros y el equipo fue perdiendo impulso. La competitividad sigue ahí en muchos tramos de los partidos, pero falta la contundencia necesaria para cerrar encuentros y volver a sumar de tres.
La irregularidad se ha convertido en el principal enemigo. El equipo compite, genera momentos de buen fútbol y mantiene cierta solidez defensiva, pero le cuesta dar el golpe definitivo en los partidos.
Si febrero fue complicado, el calendario inmediato no invita precisamente al optimismo. Marzo llega cargado de exigencia máxima. En las próximas jornadas el Albacete tendrá que enfrentarse a tres equipos que pelean directamente por el ascenso a Primera División: UD Las Palmas, Real Racing Club de Santander y CD Castellón.
Tres rivales de enorme nivel competitivo que pondrán a prueba la capacidad de reacción de los manchegos en un momento delicado de la temporada.
El Alba necesita recuperar cuanto antes la confianza que mostró durante el mejor tramo del curso. No se trata solo de resultados, sino de reencontrarse con la energía competitiva que convirtió al equipo en uno de los conjuntos más incómodos de la categoría.
La temporada entra en una fase decisiva. Y el Albacete, tras un enero de ensueño y un febrero complicado, encara ahora un marzo que puede marcar el rumbo definitivo de su campaña.