Escrito por: Rodrigo Quero
domingo, 15.03.2026
La jornada en Segunda División se cerrará este lunes en el Carlos Belmonte, y el Albacete Balompié afrontará su partido ante la UD Las Palmas sabiendo ya qué han hecho varios de sus rivales directos por la permanencia. Ese contexto deja una lectura muy clara para los de Alberto González: si ganan, abrirán una ventaja de ocho puntos sobre el descenso; si pierden, mantendrán los cinco de margen con los que arrancan la jornada.
La clave está en el tropiezo del Huesca, equipo que marca ahora mismo la zona roja. El conjunto oscense cayó en Málaga y se quedó en 31 puntos tras 30 jornadas, por lo que no ha conseguido recortar distancias con el Alba antes del cierre de la jornada. Así, el Albacete sigue con 36 puntos antes de jugar y conserva, pase lo que pase este lunes, un colchón de cinco sobre el descenso.
Eso sí, el encuentro ante Las Palmas puede cambiar mucho el panorama. Una victoria llevaría al conjunto manchego hasta los 39 puntos y le permitiría dar un golpe importante sobre la mesa, dejando el descenso a ocho puntos y ganando un aire muy valioso en este tramo de la temporada. No sería una sentencia, pero sí una ventaja considerable para un equipo que necesita mirar hacia abajo con menos angustia y empezar a construir un final de curso más estable.
Además, el partido llega en un momento especialmente delicado para el Albacete en casa. El equipo no gana en el Carlos Belmonte desde el 31 de enero, por lo que el choque contra Las Palmas no solo ofrece la posibilidad de ampliar la renta sobre la zona roja, sino también de romper una mala dinámica como local que empieza a pesar demasiado.
Por eso, el duelo de este lunes tiene un valor doble para el Alba. Puede servir para dejar la permanencia bastante encarrilada en términos numéricos y, al mismo tiempo, para devolverle al equipo una victoria ante su gente mes y medio después.